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19.12.10

Las microempresas aún buscan financiamiento y capacitación

 
Una política de desarrollo productivo para las micro y pequeñas empresas (mypes) incluye la elaboración de un marco normativo que facilite el acceso a financiamiento y capacitación, en base a una agenda de trabajo coordinada entre todos los operadores públicos y privados.
Esa es una de las principales conclusiones del seminario internacional “Políticas para las mypes de desarrollo productivo”, organizado por el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural y la Plataforma de Organizaciones Empresariales que participan en el Proyecto de Productividad y Desarrollo, que ejecuta la Cámara Nacional de Industria con financiamiento de Dinamarca.
Los participantes en las mesas de trabajo recomendaron, de manera general, establecer una agenda de trabajo conjunta entre operadores públicos y privados. También se planteó la formación de un comité interinstitucional y regional.
Entre las conclusiones, se observa un énfasis en la temática de financiamiento para las mypes. ‘Consenso’, es el concepto clave para avanzar en cualquier normativa para este sector.
En ese marco, una de las reflexiones más importantes se relacionó a la flexibilidad que debe tener el crédito para adaptarse a las necesidades de las mypes, de manera que los créditos deben ser a mayor plazo y estar  relacionados a los ciclos de producción y pago, especialmente en el sector agrícola. Respecto a los nuevos emprendimientos,  a los que les es muy difícil conseguir financiamiento, se debería optar por el capital semilla.
Si bien, en la actualidad, los bancos tradicionales y de microfinanzas otorgan crédito, el mayor cuello de botella que enfrentan son las garantías, problema identificado también por la Autoridad de Supervisión y Fiscalización Financiera (ASFI).
Como no se cuenta con una ley de garantías para llegar con mayor efectividad al sector productivo y al área rural, la ASFI empezó por definir términos, como por ejemplo a qué se llama rural, qué implica crédito productivo y crédito no productivo, qué es una  mype, cuáles son los elementos para otorgarles un crédito.
Con esta base se encontrarían “nuevas modalidades de garantías”. La maquinaria, el ganado, los contratos de venta, los avales de las organizaciones campesinas (OECAS) o la certificación comunitaria, tendrían un valor de respaldo. Todo esto apunta a que el sistema financiero esté regulado con criterios de igualdad de oportunidades, solidaridad y distribución, prioridad en demanda de servicios financieros, mayor bancarización y nuevos productos financieros.
La tarea pendiente corresponde al registro de bienes inmuebles y el funcionamiento de sociedades de garantías recíprocas que faciliten el acceso al financiamiento de mypes.
Los programas de educación y capacitación para mypes (en cualquier temática) deberían dejar de ser parte de esfuerzos aislados. Los participantes sostuvieron que es importante el desarrollo de una estrategia y de una sociedad estratégica concurrente con todos los actores interesados. En este aspecto, la agenda de trabajo público-privada es esencial. Se plantea que los servicios y programas deberían estar disponibles en una base de datos para aumentar la coordinación y evitar la duplicación. “Así, la difusión de los programas sería mucho más sencilla”, sostuvieron.
La conformación de un ente representativo que aglutine información sobre financiamiento, capacitación, asistencia técnica y mercados a favor de las mypes, formaría parte de la agenda de trabajo.

Anteproyecto. La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) presentó el anteproyecto de Ley de Fomento a las Mypes. que tiene el objeto de “potenciar y desarrollar en forma sustentable las mypes”.
Se plantea que las mypes se clasificaran por ser de actividad domiciliaria, es decir, de  trabajo familiar y que no tenga más de 10 dependientes; el valor de sus activos (sin considerar el valor del domicilio) no debe ser mayor a Bs 20.000, equivalente en UFV y sus ventas brutas anuales no deben ser mayores a Bs 100.000, también equivalentes a UFV.
La pequeña empresa se definiría como el trabajo en el que participan los propietarios; tienen dependientes de 11 a 50 personas; sus activos no deben ser mayores a Bs 500.000 UFV y sus ventas brutas anuales no deben ser mayores a Bs 1.500.000, equivalentes a UFV.

Prioridad que tienen  las mypes
Precisan: ley para regular el financiamiento productivo; diagnóstico para saber dónde debe estar destinada la ayuda; capital semilla como montos no retornables y concursables que buscan generar impacto para el empresario; asesoramiento en gestión, contabilidad y diseño; iniciativas de desarrollo de mercado a través del incentivo asociativo para buscar mercados.

Sin institucionalidad estatal se dificulta el apoyo a las empresas

En el seminario internacional “Políticas para las mypes de desarrollo productivo”, los representantes de instituciones estatales que prestan servicio a las micro y pequeñas empresas de Brasil, Chile y Perú coincidieron en la importancia de contar con entidades sólidas y profesionales con experiencia.
Rodrigo Maia, gerente de la Unidad de Innovación del Servicio Brasileño de Apoyo a la Micro y Pequeña Empresa (SEBRAE), enfatizó en la necesidad de definición de políticas y programas para el desarrollo empresarial. Sólo así es posible avanzar efectivamente en la delimitación de acciones y actividades que faciliten el acceso a financiamiento, formalización, participación en ferias e internacionalización de empresas.
Por su parte, Gabriel Rojas, gerente del Servicio de Cooperación Técnica de Chile (Sercotec), destacó el rol de los gobiernos subnacionales en la ejecución de la política nacional de apoyo a este sector empresarial.
Obtención de financiamiento, asesoría para mejorar la gestión, prácticas empresariales, capacitación, formación empresarial y promoción de productos, son parte de los principales servicios que ofrece Sercotec.
Miguel Ángel Bernaza, experto del Ministerio de Industria y Comercio del Perú, coincidió en la necesidad de generar diálogo entre los gremios empresariales y las entidades estatales, de este modo poder llegar a definir políticas nacionales de fomento para las mypes que les permitan desarrollarse. “Eso significa que éstas pasen a convertirse en pequeñas empresas, medianas, grandes y en destacadas exportadoras”, manifestó.
Los tres expertos, que prácticamente han hecho carrera en la administración pública de sus países, coincidieron en que el diálogo es esencial para determinar las prioridades para las mypes bolivianas. El acceso a financiamiento, programas de capacitación y asistencia técnica son fundamentales en la agenda boliviana y también en la de los países vecinos.

Garantías. Respecto a los fondos de garantías para mypes en Brasil, Perú y Chile, destaca la participación estatal y privada en su conformación.
En el caso de Brasil, Sebrae tiene un fondo de garantía que tiene un costo para el cliente con una baja tasa de interés y flexibilidad en los términos de pago. También cuenta con fondos destinados al desarrollo productivo a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico, donde su capital está formado por 40% de fondos privados, 40% de fondos públicos y 20% de fondos provenientes de bancos internacionales. Estos fondos son canalizados a través de microfinancieras, cooperativas de créditos, etc. y representan el 46% del crédito brasilero.
En el caso de los fondos de garantías privados en Chile y fondos de garantías FOCOES en Perú, se detalló que éstos se trasladan para ser manejados por la banca local, que puede ser privada o estatal.

Públicos y privados coinciden

El seminario internacional tuvo el propósito de contribuir a generar una visión compartida en torno a la necesidad de una política nacional de fortalecimiento y transformación de las micro, pequeñas y medianas empresas, principalmente de las dedicadas a la producción manufacturera y agropecuaria.

Plataforma promueve la cultura del diálogo

El Proyecto Piloto de Productividad y Desarrollo ha realizado diferentes actividades tendientes a mejorar la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas, todo en estrecha coordinación con las Cámaras de las Pequeñas Industrias y Artesanías de Cochabamba y Santa Cruz, en base a la promoción del diálogo.
“Al inicio, la plataforma fue difícil debido a que no existía la cultura de diálogo entre estos gremios, pero después de un proceso de sinceramiento entre el empresariado, se reconoció y aceptó que los problemas que enfrentan los empresarios productivos afectan tanto a la empresa grande, como a las medianas y pequeñas”, expresó el presidente de la Cámara Nacional de Industrias.
“A partir de ese momento, el diálogo fluyó de mejor manera, y se fueron armando redes de comunicación entre gremios y empresarios”, destacó.
“Convencidos que el diálogo constructivo es el mejor instrumento para el logro de objetivos, se convino en que además de dialogar se debería proponer, entonces se estructuró la del diálogo a la acción; es decir, propuestas para solucionar los principales problemas que afectan al sector”, dijo.
Paralelamente a esta iniciativa privada, Conamype presentó a través del Ministerio de la Producción el ante-proyecto de Ley de Fomento a las Mypes.
Publicado en La Razón, 19 de diciembre 2010

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