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A la izquierda Potosí y a la derecha Cochabamba, el río Caine es la frontera entre ambos departamentos...

13.6.11

BDP otorgó créditos al sector productivo por Bs 1.303 millones

El Banco de Desarrollo Productivo (BDP) hasta el 31 de mayo de este año otorgó Bs 1.303.688.214 en créditos productivos a 20.118 clientes, la mayoría productores de alimentos en áreas rurales del país.
Esto en el marco del Fideicomiso para el Desarrollo Productivo (FDP) constituido, a partir de recursos del TGN, para implementar nuevas herramientas de financiamiento para el desarrollo que permitan mejorar las condiciones de acceso al crédito a micro y pequeñas unidades productivas que actualmente no responden a las condiciones tradicionalmente requeridas por las entidades de intermediación financieras nacionales.
La gerente general del BDP, Verónica Ramos, señaló que el FDP administra más de 1.200 millones de bolivianos.
Este monto está orientado a promover y mejorar el acceso al financiamiento de los pequeños productores urbanos y rurales, para que puedan obtener recursos financieros a través de créditos . “El crédito es un instrumento y no un fin”, sostiene.
Estos créditos facilitan al productor el desarrollo de su actividad cuyos ingresos los recibe en momentos distintos al de sus gastos, señaló. “Estamos tratando de que lleguen a un crédito accesible en términos de tasas de interés”. Años atrás las tasas para estos clientes eran del 30 y 40 por ciento, similar al las tasas para el sector comercial.
“Pero un productor de papa tiene al menos seis meses de ciclo productivo. No es lo mismo. Y además se incluye la etapa de comercialización. Si tú lo presionas por un crédito muy corto o una tasa muy alta, tiene que vender muy rápido su producción” y, por tanto, bajan sus ingresos, explicó Ramos.
En el marco del Plan Nacional de Desarrollo para la promoción de financiamiento, se ha logrado que la tasa de interés sea del 6%. “Está dirigida a productores que están fuera del mercado (financiero) y que ahora ampliamos a los que tuvieron alguna experiencia financiera”, indicó la gerente.
El margen de ganacia de la actividad que realiza es mayor.
“También incluimos en este producto el plazo. Ya no trabajamos con créditos tan cortos. Ahora son específicos para el sector agrícola y para el de manufacturas. En un mes no pueden reponer todo lo que han gastado en un mes (como en el sector comercio). Por ello tenemos créditos de hasta 10 años de plazo en función al techo del fideicomiso”, subrayó. El FDP tiene tres años de implementación.
“Consideramos que fue un producto interesante porque tuvo éxito en promover el acceso. Aprobamos 20.118 créditos” para igual cantidad de clientes, precisó.
Esto ha sido posible porque la cartera ha rotado, enfatizó. La demanda se concentró principalmente en el sector alimentos. El 74,4 por ciento de los créditos fue destinado a la actividad agropecuaria, principalmente primaria, en cultivos como la papa, palmitos, bananos, piña, crianza de ganado, leche, carne y otros.
Ramos indicó que existen dos tipos de créditos, los individuales y los asociativos. En el caso de los primeros, el monto crediticio es hasta los  80.000 bolivianos. Respecto al crédito asociativo (asociaciones de productores campesinos) los recursos en su mayoría tienen el mismo destino: alimentos.
El FDP da créditos individuales y asociativos y hasta la fecha el primer rubro en recibir el beneficio del financiamiento es alimentos, después está textiles y en un bajo porcentaje madera (carpinteros). Por departamento, en La Paz está el 28% de los créditos productivos, le sigue Cochabamba con el 21% y Santa Cruz con el 18,5%.
Haciendo una diferencia entre productores urbanos y rurales, el  porcentaje de los créditos otorgados es el 63%, que está destinado al área rural y el 37%, al área urbana. “Pudimos responder al productor, pero nos falta avanzar y enfrentar muchos retos”, manifestó.
Respecto al monto del fideicomiso, Ramos destacó que los Bs 1.200 millones ya están rotando. “Hemos colocado más de Bs 1.303 millones, que implica los repagos. La cartera ha rotado”, destacó.
Sin embargo, el principal desafío continúa siendo la garantía. “Además de la tasa y el plazo se considera una garantía personal como principal requisito, y esto ha permitido el acceso”, precisó Ramos.
“Trabajamos con garantes personales. Es la más importante diferencia con otros créditos”, manifestó. Sin embargo, aún resta avanzar en una educación financiera. En general, los nuevos clientes rurales del FDP son personas que nunca han tenido la oportunidad de conocer la actividad bancaria. Las oficinas de esta entidad, a través de la que se otorgan los recursos del Banco de Desarrollo Productivo, no llegan a zonas rurales (áreas dispersas) por los costos en seguridad, personal, infraestructura y telecomunicaciones.
“Lo más importante es que el cliente sepa cuándo, cómo y cuáles son las implicaciones de sacar un crédito” y “eso ayudará al BDP y al conjunto de los productores tomar conciencia de lo que significa una actividad financiera”, subrayó.

Mora. Fuentes del sector señalaron que la mora del FDP está en un promedio del 23%. Hay varios productores agrícolas y agropecuarios que por efecto de los fenómenos climáticos de los años pasados tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones crediticias.
Respecto de los créditos individuales, la mora alcanzaría el 19% y la de los créditos asociativos llegaría al 35% del total colocado.

Un banco de segundo piso que intermedia  

El Banco de Desarrollo Productivo Sociedad Anónima Mixta (BDP SAM), es una entidad de intermediación financiera de segundo piso, regulada por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero de Bolivia (ASFI). Tiene por objetivo intermediar fondos hacia entidades financieras privadas (banca tradicional y de microcrédito) que cuenten con licencia de funcionamiento de la ASFI.
Además, actúa como banco fiduciario, administra patrimonios autónomos, así como activos y componentes financieros. El FDP forma parte de su administración.


Créditos para empresas mixtas están en carpeta

“Estamos trabajando para tener crédito para empresas mixtas y empresas públicas; también en el área de infraestructura productiva donde hay mucha demanda”, adelantó la gerente general del BDP, Verónica Ramos al referirse a los retos.
El BDP es un banco de segundo piso que financia a instituciones financieras de primer piso, (banca tradicional). “Trabajamos con la mayoría de los bancos nacionales porque ahora hay un excedente de recursos”.
“Damos créditos a los bancos de primer piso para que ellos lleguen a los clientes”, indicó Ramos. Este trabajo cuenta con una metodología, sistemas informáticos y requisitos establecidos antes de que el BDP naciera de lo que fuera la Nacional Financiera Boliviana SAM.
Aclara que el BDP “no sustituye el rol de la banca lo que hace es promover y cumplir con una obligación que tiene el Estado para acceder a los financiamientos. Es por ello que se coloca a través de ellos una gran cantidad de recursos”, dijo Ramos.
“La perspectiva desde la fundacion de Nafibo y el cambio a BDP queremos consolidar la banca de desarrollo”, promoviendo el desarrollo del sector productivo, su transformación y su diversificación. Ramos enfatizó que el crédito es un mecanismo de apoyo y no el fin.
Se busca ampliar la articulación con los bancos para orientarlos al sector productivo. En un principio no estuvieron muy convencidos, pero ahora, por la coyuntura económica del país y tasas atractivas e inversión interna en algunas áreas, los bancos utilizan los recursos del BDP.

Demanda de créditos de la banca
Hay una mayor demanda de uso de los recursos del BDP en relación al año pasado por la banca privada, subrayó Verónica Ramos. Sin embargo, anuncia que los bancos advierten riesgos para llegar a las áreas rurales con tasas bajas, garantías y rentabilidad.

Mejorarán garantías de créditos sectoriales
El BDP se está convirtiendo en un referente para entender las necesidades de los sectores productivos dando apoyo a los bancos para que, a su vez, promuevan el crédito a sectores de la economía que antes no eran muy atractivos para ellos, expresó la gerente general del banco, Verónica Ramos.
“Hemos incorporado algunos productos financieros específicos como el crédito para los cañeros. Ya desembolsamos Bs 39 millones y ahora estamos negociando unos Bs 25 millones con otros productores”, informó la ejecutiva.
“Este producto está dirigido a mejorar y fortalecer la actividad cañera del pequeño productor. Hemos articulado un modelo que, de acuerdo al tipo de ingenio, puede tener la garantía de ellos para acceder a los créditos. Un ejemplo es Unagro”, expresó. Pero no todos tienen esa misma relación con estas industrias y para ello “buscamos garantías más adecuadas”. Adelanto que están en proceso de definición de este aspecto.
“Estos son créditos hechos a la medida. Más discutidos con la gente, más próximos a lo que son las posibilidades de los productores. Estamos también trabajando con productores de quinua, sésamo y frijol”, precisó.
Por el momento tienen 800 solicitudes de productores quinueros, pero están en el proceso de visitarlos. “No es tan simple. El área de la quinua es mucho más dispersa. Ahí estamos articulando con el FAAS, el fondo de los quinueros, y el Banco Union realizará una forma de tutelaje para desarrollar habilidades con ellos”.

Svetlana Salvatierra. Publicado en El Financiero, 12 de junio 2011

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