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A la izquierda Potosí y a la derecha Cochabamba, el río Caine es la frontera entre ambos departamentos...

23.3.14

El operador confiable transita con facilidad por las aduanas

La Razón (Edición Impresa) / Svetlana Salvatierra
01 de diciembre de 2013

No basta tener un buen producto o llegar a tiempo a un mercado externo. Ahora se busca la confiabilidad a la hora de pasar la carga de un país a otro. El beneficio es la reducción en controles, el aumento de negocios y de las recaudaciones aduaneras.
“Bajo el concepto de confiabilidad, el Operador Económico Autorizado (OEA) va a contar con una disminución de controles, pero no una inmunidad de ellos.
La idea es que va a tener preferencia y, en caso de ser objeto de control, va a tener prioridad en la atención. El principal beneficio es el de la confiabilidad en su país e internacionalmente. Eso supone un mayor número de negocios para aquellos que garantizan la seguridad del comercio”, indicó Gabriel Díaz Pata. Él es funcionario de la agencia estatal tributaria de España y coordinador del Programa del OEA en Madrid; visitó Bolivia para dar a conocer esta temática al sector público y privado.
¿Quién puede ser un Operador Económico Autorizado? Un exportador, un importador, un transportista internacional, un agente despachante, una empresa de dos, tres o más de 20 empleados que importa algún producto y genera un movimiento de mercancías internacionales puede llegar a ser un OEA. Luego de cumplir una serie de requisitos que la ANB exige, y bajo estándares de seguridad internacional, podrá obtener esta certificación. No todos podrán obtenerlo, ya que depende de si su historial tiene fallas o contrabando.
En Bolivia, el Decreto Supremo 1443, del 19 de diciembre de 2012, “permite avanzar en la certificación de un importador o exportador para que pueda tener un mejor tránsito y mayor agilidad en el país y en el exterior”, apuntó la presidenta de la ANB, Marlene Ardaya. La institución avanza en la normativa para el OEA.
Viviana López, responsable del Programa OEA en Colombia, aclaró que este operador es una figura mundial que impulsa la Organización Mundial de Aduanas, con el fin de dar seguridad y facilitar el comercio entre públicos y privados que realizan operaciones de comercio exterior.
“En Colombia, el programa incluye a la Policía antinarcóticos, instituciones sanitarias y a las de comercio exterior”, precisó López. Este programa ya tiene diez años en ese país y a la fecha cuenta con 14 solicitudes para ser OEA; además están trabajando en un sistema informático que acompañe el intercambio de información entre las instituciones involucradas en la evaluación.
“En la Unión Europea el programa está vigente desde 2008 y ya han sido certificados unos 6.000 OEA. Hay 11.000 solicitudes”, detalló Díaz Pata. La cifra relevante es que “el 50% del comercio internacional de mercancías en la Unión Europea se basa en estándares del OEA”.
Cuando se cuente con OEA importadores y exportadores habrá un mejor tránsito y mayor agilidad en el país y en el exterior, señaló Ardaya. Por el momento, en Bolivia ya se cuenta con 67 empresas importadoras que han certificado como Servicio de Enlace Aduanero (SEA). Esto les permite agilidad en los trámites, tener canales verdes y preferencia en las actividades aduaneras.
Para ello deben ser empresas que cuenten con NIT, con tres años de antigüedad en importaciones, estén empadronadas en la ANB, que no tengan enmiendas significativas en el despacho tramitadas en el último año, sin observaciones por Control Diferido y Fiscalización Aduanera Posterior durante los dos últimos años, sin procesos penales aduaneros y/o administrativos con sentencia o resolución ejecutoriada y que no tengan deuda tributaria pendiente de pago con la ANB.
“El siguiente paso es que se conviertan en un OEA confiable y seguro para el Estado y para cualquier otro país en su tránsito”, enfatizó Ardaya y luego anunció que tener un par de OEA exportadores es el objetivo en su gestión.
Corea y China tienen unas 110 empresas certificadas bilateralmente y regionalmente para que puedan tener tránsito seguro. Eso es lo que falta en esta parte del continente. “En la última reunión del Mercosur, Bolivia planteó liderar un modelo desde aquí, mostrando las características de los países para tener un OEA adaptado a la región, sin perder de vista el tema de seguridad”, adelantó Ardaya.
El problema es que hay que compatibilizar la normativa, el flujo de intercambio de información entre países y la compatibilidad entre los sistemas informáticos. “Algunos tenemos restricciones legales, como el artículo 68 del Código Tributario (confidencialidad)”, indicó Ardaya. Empero, con la reforma aduanera se busca una gestión de riesgo.
¿Qué implica esta gestión de riesgo? “Determinar el perfil de un importador, incluso antes de ser un OEA. Para ello ya firmamos un convenio con Impuestos Nacionales para que nos den la conducta fiscal de este posible OEA o SEA”, subrayó Ardaya.
Por el momento, el BID y el FMI acompañan este proceso. Y con la Aduana de Argentina avanzan en la aduana yuxtapuesta. Un proyecto en el que, en un solo lugar, se ofrecerá el servicio de desaduanizar o nacionalizar, facilitando el comercio. Campo Pajoso, en Tarija, está en la mira de este proyecto de ambas aduanas.
Excluye a contrabandistas y gente con antecedente penal
“Va a tener problemas para acceder a ser Operador Económico Autorizado un importador con antecedentes penales respecto a problemas aduaneros, que tenga un historial de contrabando y una conducta inadecuada en otras normativas”, enfatizó la presidenta de la ANB, Marlene Ardaya.
Contrabando, narcotráfico, secuestros se incluyen en Colombia, precisó Viviana López.
“El beneficio para el país es importante porque vamos a generar un mayor Producto Interno Bruto (PIB)”, más ingresos por un mejor flujo de las recaudaciones aduaneras, señaló la autoridad.
El objetivo es que disminuyan los canales rojo y amarillo (detención de la mercadería por una diversidad de incumplimientos).
Y el beneficio para el OEA es que el otro país va a estar comunicado de la certificación, pero deberá cumplir con los requisitos de seguridad exigidos.


Marlene Ardaya: ‘La carga que está llevando va a llegar en los términos declarados’

— ¿Qué significa ser un Operador Económico Autorizado (OEA) confiable?
— Confiable significa que la carga que está llevando va a llegar en los términos en que se ha declarado. Cuando parte una exportación de un país va a ser una importación para el otro país, en ese sentido se analiza (la seguridad) en toda la cadena logística.

— ¿Un ejemplo?
— En el caso de productos agrícolas como la soya, la cadena logística incluye desde que se pone la carga en el camión o contenedor para realizar su transporte de la planta, al almacenero, hasta cruzar la frontera. ¿A quién se le da el certificado de OEA? Se le va a dar al exportador, quien en este caso va a asegurar la carga que está llevando.

— ¿Cómo el OEA asegura la confiabilidad de los otros eslabones de la cadena?
— Un OEA generalmente se basa en la seguridad de carga. Un exportador de grano va a tener un depósito especial que debe contar con cámara, una balanza, monitores, predios adecuados, una certificación de todos sus procesos, una certificación de gestión de calidad ISO. Además, tiene que usar los cinturones electrónicos para contenedores que le garanticen que el camión, partiendo del almacén, debe utilizar una cantidad de horas establecida por la Aduana Nacional. Si fuese una carga sobre camión, también existen mecanismos de control sobre ésta. Este servicio se presta a las aduanas a través de un servicio internacional al cual Bolivia está queriendo acceder. Se tiene la intención de avanzar en este proyecto en enero del próximo año o por lo menos lanzar la licitación para tenerlo. El objetivo es que la carga que vaya en un transporte esté constantemente monitoreada. Se pretende que esta empresa tenga oficinas en Bolivia, de tal manera que cuando exista violación, acercamiento o se pare, dé inmediatamente alerta a la Aduana Nacional. Lo mismo se necesita en los depósitos de las aduanas de otros países.

— ¿Qué requisitos necesita cumplir el OEA?
— Va a tener todos sus procedimientos escritos y van a cumplir con normas que hacen a la seguridad de la cadena logística. Cuando certifiquemos a un Operador Económico Autorizado, a partir de una solicitud, será en función a la información que otorgue una central de riesgos con estándares internacionales. Se realizará una preauditoría de calidad, que evaluará, y luego se le dará una certificación para que la carga tenga un tránsito seguro por la Aduana.

— ¿Qué se busca?
— Primero certificar exportadores, transportistas y generar confianza (interna) antes de ir a una negociación bilateral con los países para insertarnos en el intercambio de información de OEA. Bolivia tiene avances y el apoyo del BID en capacitación. También se incentivará con un reconocimiento en el país a los mejores importadores, transportistas internacionales y a la seguridad con cámaras en los almacenes. Hay que incentivar.

Perfil
Nombre: Marlene Daniza Ardaya Vásquez
Profesión: Auditora
Especialista en fiscalización
Desde enero de 2010 es presidenta ejecutiva de la Aduana Nacional, antes se desempeñaba como presidenta del Servicio de Impuestos Nacionales, desde octubre de 2007. Fue jefa de la Unidad de Auditoría Interna en el Registro Internacional de Buques, entre otras actividades profesionales.Es licenciada en Auditoría de la Universidad Mayor de San Andrés.

Celestino Saramani y Isabel Paraguayo, agricultores en Vilapampa, comunidad Llaguani de Norte Potosí

Cómo obtener tomates en Acacio, Anzaldo y Sacabamba

La Razón / Svetlana Salvatierra
24 de noviembre de 2013

Un tomate es un lujo en comunidades rurales de Acacio, Anzaldo, Sacabamba y otras en el norte de Potosí y el Valle Alto de Cochabamba. Con la papa, el maíz o trigo que les queda luego de una helada, granizada o sequía, los comunarios hacen trueque por verduras.
En el caso del tomate, sólo los que cosechan agua pueden cultivarlo.
“Cuando era como mi nietita, harta agua había en estas quebraditas, poco a poco ha disminuido”, recuerda el líder de la comunidad de Torno Khasa, Cecilio Yampara Felipe (57). El rostro se le ilumina cuando señala al aljibe, un tanque en el que cosecha agua de la lluvia que cae por el techo de su casa y la almacena para regar, por goteo, una pequeña huerta en medio de la árida montaña. Hace poco tiene agua potable, pero a veces “roba” de su cupo para regar cuando se acaba su otro líquido. “Pago un peso al mes, pero si gasto más, tengo que dar más”, asegura. Es agua que recorre 18 kilómetros desde otra comunidad que aceptó compartirla. Hay un directorio responsable de su mantenimiento; él fue parte del mismo.
“Es una pena vivir aquí”, afirma, pero al mirar al suelo verde de su huerto la sonrisa le vuelve. “Ahora tengo plantitas de duraznos, de manzanas, cebollas, habas, huacataya, perejil, ají... Aquí, mi esposa, Celia Flores Cruz, ya cocina más cosas. Me salva, pues ya no tenemos que ir a comprar cebollas”.
Don Cecilio es líder de la comunidad Torno Khasa, municipio de Acacio, de la provincia Bilbao Rioja, extremo norte de Potosí. Está en una montaña, a tres horas del río Caine, frontera con Anzaldo, municipio de Cochabamba. Lamenta que los jóvenes se van al Chapare o a Santa Cruz.
“Si no hay buena cosecha, están obligados”, lamenta mientras su esposa invita un plato de papa con maíz y un pedazo de charque, acompañado de llajua.
Un lacayote cocido en un horno de barro es el postre. Una comida de lujo para los visitantes, esta vez periodistas. Ese día, como todos los agricultores, se levantaron a las 04.30. Doña Celia Flores Cruz prepara sopa de trigo pelado con papa, charque y arroz, además de comida seca (papas, chuños, piri y charque), que lleva para ir a trabajar en los cultivos de esos mismos alimentos.
Este huerto diversificado y con agua para riego es parte del proyecto de fortalecimiento de la seguridad alimentaria con enfoque de sistema agroecológico que impulsa el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca) desde 1999 en estas zonas.
En estas montañas de tonos grises, la tierra está removida para la siembra de papa que espera las lluvias de diciembre. Cerca de los atajados (familiares o comunitarios) hay grandes hoyos cuadrados en cuyo interior se apisona la tierra y se cubre con materiales plásticos para que la lluvia no “escape”.
“Agua, agua, agua, ése es nuestro reclamo a todas la instituciones que vienen. No sé cómo nos podrían ayudar para tener más plantitas y erradicar la extrema pobreza”, expresa Don Cecilio.
El trigo y el maíz les sirve para obtener algo de ingresos. Si hay buena cosecha, venden el 50% y el resto es para el consumo familiar.
Pedro Quispe (27) se copió la idea hace tres años. “Y por qué yo no puedo poner; he intentado y lo he logrado”. Tiene durazno, manzana, lechuga, zanahoria, que regala al wawa huasi, una guardería local que queda al lado de su huerto.
“Agua kawsay kani” es vida en quechua, exclama doña Isabel Paraguayo Ordóñez. Junto a su esposo Celestino Saramani San Miguel, cerca de donde viven —que es también donde se conocieron y casaron— hallaron agua, que es transportada hasta un tanque que riega su huerto diversificado. Cultivan hasta claveles, pero no tomates. Invernaderos son necesarios en estas montañas donde el viento sopla fuerte.
Cruzando el Caine, en Anzaldo y Sacabamba hay pequeños invernaderos, gracias a los que ya no viajan hasta Cliza para comprar verduras. En el atajado de Margarita Quispe crían carpas, pescados que fríen y degustan. Tomates no tienen, pues necesitan agua y muchos cuidados para evitar al pulgón.
Pero, como Pedro, cultivan de vez en cuando una plantita. “Bien ha resultado, casi una arroba he sacado. Poco he vendido y a algunos les he dado porque no tienen”. Su mamá, doña Agustina Pérez, está feliz ya que antes no tenían agua, sólo tierra. “Nuestro sufrimiento se debe al agua, no a otra cosa”.

Más que la tecnología, la flor del mogo mogo anuncia buen temporal
De un rojo intenso, la flor del cactus que crece al ras de la tierra, se levanta en comunidades de Sacabamba. Le llaman mogo mogo y es un anuncio de que habrá un buen temporal para las cosechas. Hace un par de años que esta flor y otras blancas de otra variedad de cactus no florecían. Elmer Mendieta, técnico del Centro de Investigación y  Promoción del Campesinado (Cipca), indica que ésta es una creencia de los agricultores. A veces es cierto.
Algunas lluvias cayeron en noviembre y en octubre de este año. Una granizada afectó a otras comunidades en Sacabamba y Anzaldo. En Acacio, Potosí, hay una estación del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología. Es paradójico, pero los agricultores de estas comunidades no reciben ninguna alerta de las granizadas, un fenómeno que cada año afecta a estas zonas. Y, además, fuera de la carretera principal, la señal de telefonía móvil de la empresa estatal, Entel, desaparece. Julio Terrazas Maldonado trabajaba como albañil en la ciudad de Cochabamba; ahora está feliz porque retornó a su pueblo y cultiva sus propios alimentos. Sin embargo, le gustaría saber si va a granizar o llover. Por el momento, disfruta del agua de atajados para regar sus invernaderos, en los que zanahorias, zapallos, lechugas y tomates son los que más se reproducen; igual que en el terreno de Margarita Vallejos. Sus ovejas también sacian su sed en el reservorio. “Lo que nos vence (excedente) ahora lo vendemos; hace 22 años era sólo para nosotros”, recuerda. Ellos migraron luego de una fuerte granizada que destruyó sus cultivos de papa.
En estas regiones, las parcelas de los campesinos tienen un tamaño de una a tres hectáreas.
Desde la década de los 90, Cipca trabaja en Sacabamba, donde “los resultados alcanzados en la transformación de la producción de secano a riego han dado una nueva perspectiva al trabajo agrícola y pecuario, con repercusiones en los municipios vecinos de esta región y del norte de Potosí”, se destaca en su sitio web.

Petardos alejan granizadas y agua de riego, a heladas
En Challaque, una de las 35 comunidades de Sacabamba, la construcción de una represa tardó 24 años —empezó en 1984 y concluyó en 2008—, a pesar de contar con financiamiento japonés. 250 son las familias beneficiadas, destaca don Benito García Banero, un agricultor que creyó en el proyecto que el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca) ayudó a promover. Las granizadas aún son un problema.
“No fue fácil. No creían que se podía hacer una represa y contener el agua”, recuerda. Hoy cuentan con personal para abrir las válvulas y dejar correr el agua durante una cantidad limitada de horas.
“Hemos vuelto a vivir a nuestra comunidad, ése es el mejor resultado del beneficio de contar con agua para la agricultura. Hay diferencia. Antes, en Challaque todo era pelado y empezamos con la forestación. Ahora la lluvia viene por aquí, ya que tenemos muchos árboles y la represa”.
El problema que deben enfrentar son las granizadas. “Para espantarlas lanzamos los petardos y la granizada se va”, asegura don Benito. Luego aclara que las heladas se enfrentan con riego. “Si las plantas están regadas, la helada no les hace nada”. Paradójico, pero funciona. Por este motivo, desde las cuatro de la madrugada se abren las válvulas para que el agua llegue a la cuarta parte de cada hectárea. No se puede cultivar más porque el líquido no alcanza, asegura.
“Seguridad alimentaria tenemos. Antes nuestras mujeres salían a ver las ovejas y nosotros teníamos que ir a la ciudad a trabajar de jornaleros y albañiles.
Ahora no. Nuestros hijos vuelven para la siembra y cosecha. Todo está más verde”. Ése es el color que le gusta a don Benito, quien también recoge hongos de los pinos para venderlos frescos o secos. Una arroba llega a valer Bs 300; tienen gran demanda. Pero no es suficiente, asegura. Quieren más agua para regar más espacios de tierra y producir más alimentos ecológicos. No usan agroquímicos, enfatiza.
Información de la Unidad de Proyectos Especiales sobre los proyectos de riego en estos municipios muestra que en 2008 se dio curso a la construcción de la represa Humapirhua, en Anzaldo, con un financiamiento de Bs 1.194.074 bolivianos. En Acacio se construyó el sistema de riego Torreni con Bs 866.372.
Ambos están concluidos.
Datos del Fondo de Inversión Productiva y Social (FPS) que lleva adelante el programa MiAgua I, II y III, al 21 de noviembre, dan cuenta de un total de Bs 7.151.090 invertidos en varios proyectos en Anzaldo: dos están en evaluación, dos en licitación, dos en ejecución y seis concluidos. En Sacabamba son 13 proyectos con una inversión de Bs 7.638.151 para nueve obras de riego concluidas y cuatro en licitación.
“Hasta enero de 2011 se ejecutaron 869 PICAS (cosechas de agua)”, informa Proagro en su sitio web, y benefician a 1.718 familias de diez municipios (siete en Potosí y tres en Cochabamba).
Cipca continúa promoviendo la seguridad alimentaria bajo sistemas agroecológicos en estas comunidades donde el agua escasea.

Agua de atajado para achojchas y vainitas
Achojchas verdes en medio de las hojas de esta trepadora se observan en varios invernaderos construidos con apoyo de Cipca en comunidades de Anzaldo. Estas verduras junto con el tomate, lechuga, repollos, vainitas, frutillas y orégano han ingresado en sus dietas alimenticias.
En la parcela de José Muñoz (24) el sistema de semisombra, una gruesa red sobre un pequeño cultivo de coliflores, mantiene el calor y evitó la granizada de octubre. No sucedió lo mismo con sus papas en pleno florecimiento. La mitad se salvó y ahora las riega con agua del atajado que tiene a pocos metros de su cultivo.
“Vivir bien es alimentarnos bien”, sentencia Pedro Quispe.  “Mis plantitas son como mis wawas”. Espera tener una carga de duraznos que los secará. El precio de ese mocochinchi llega a Bs 200 la arroba. En comparación, una arroba de trigo amarillo puede valer hasta Bs 40. Las cantidades producidas son pequeñas, pero los ingresos son grandes, asegura.

Población en tres municipios
Villa Anzaldo es un municipio de la provincia Esteban Arze de Cochabamba. Tiene una población de 9.126 habitantes, según el Censo 2012.
Sacabamba también es un municipio de la provincia Esteban Arze con unas  6.000 familias. Su héroe es Martín Uchu, un cacique que se enfrentó a los terratenientes en el siglo XVI.
Acacio es la segunda sección municipal de la provincia Bernardino Bilbao, de Potosí. En 2006 habitaban 2.979 personas.

Banco FIE es una IMF transparente

La Razón / Svetlana Salvatierra
10 de noviembre de 2013

El Banco FIE recibió el certificado de distinción MIX Star 2013, del Microfinance Information Exchange (MIX) Inc. por haber completado exitosamente los requerimientos para convertirse en una IMF (Institución de Microfinanzas) Transparente y Responsable, destaca un boletín de la entidad.
El MIX (www.themix.org) es una organización sin fines de lucro y tiene como orientación principal ofrecer datos objetivos y análisis sobre los proveedores de microfinanzas en el mundo. Promueve la transparencia financiera en la industria y ayuda a construir la infraestructura de información en los países en desarrollo.
También ofrece información financiera detallada y de desempeño social de las instituciones de microfinanzas (IMFs), así como información empresarial de los facilitadores del mercado y organizaciones donantes e inversionistas líderes en microfinanzas.
Las instituciones de microfinanzas son reconocidas como transparentes y responsables por el MIX Star por haber logrado un alto nivel de cumplimiento con los estándares universales de Gestión de Desempeño Social.
Para recibir este reconocimiento deben informar y presentar toda la documentación adecuada para cada área definida en los estándares establecidos, además de presentar resultados sobre políticas de protección medioambiental, detalla el boletín.
Para Banco FIE, la Responsabilidad Social “es una forma de gestión que es transversal a todas las actividades que realiza, con el principal propósito de ser un actor activo e interesado en apoyar a sus grupos de interés y la comunidad, contribuyendo a que sus decisiones económicas y financieras tengan un impacto positivo en la sociedad y en la defensa y protección del medio ambiente”.

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