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A la izquierda Potosí y a la derecha Cochabamba, el río Caine es la frontera entre ambos departamentos...

28.10.12

Cocina boliviana, ante el reto de revalorizarse y seducir al mundo

Svetlana Salvatierra
Publicado en La Razón - El Financiero
21 octubre 2012

¡Chirimoya! Esa es la fruta que cautivó a Claus Meyer, uno de los socios del mejor restaurante del mundo declarado así por tercer año consecutivo. Desde Copenhague, en Noma, ofrecen una cocina con los más sabrosos productos de Dinamarca al mundo.

Mantenerse en la lista S. Pellegrino de los 50 Mejores Restaurantes del Mundo 2011 y tener dos estrellas Michellin no es fácil. Claus Meyer junto al chef Rene Redzepi avanzaron en ese logro. La historia anterior a esta conquista muestra a un Meyer dedicado a revalorizar los productos daneses y promover una cocina que une cultura y tradición en una nueva tendencia que además atrae a turistas y expertos en gastronomía a su país.

Está convencido de que ese movimiento en Bolivia puede lograr que la cocina de este país sea reconocida en el mundo. “Generará un cambio social económico y positivo”, enfatiza el Manifiesto del Movimiento Gastronómico Boliviano, presentado el domingo 14 de octubre en la Feria Tambo, un evento de gastronomía que reunió a los mejores restaurantes del país y a las empresas y asociaciones de productores que tienen productos de calidad y con sabor boliviano.

Sorata es la tierra de la chirimoya boliviana
¿En qué momento decide hacer ese cambio para revalorizar la comida danesa? Meyer responde, con ayuda de un traductor, que “de repente me di cuenta que algo estaba podrido. La gastronomía en Francia o en España se había convertido cada vez más en una cosa elitista e irrelevante, desconectada de la vida diaria de la gente.

Los chefs cocinaban sólo por placer y por el placer de sus clientes ricos, no asumían ninguna responsabilidad mientras el mundo sufre de obesidad y hambruna”, y de problemas para mantener la biodiversidad. “Era el momento adecuado para cambiar la gastronomía y presentar un nuevo set de valores que definirían una cultura culinaria importante. Era 2003”, recuerda. Hoy en Noma se degusta el resultado. Demostraron que podían hacer una comida fantástica: “sin depender del foie gras francés o el aceite de oliva o jamón de España. Abrimos un restaurante que funcionaba 100% con productos locales”, subrayó.

El primer plato que ofrecieron fue una combinación perfecta, una ice cold apple soup (sopa de manzana fría). Una ternera cocinada por seis horas con cerveza de manzana; luego hecha terrina acompañada con una vinagreta de leche cortada y aceite de tomillo.

¿Por qué la manzana? Meyer enfatiza que en Dinamarca tienen más de 700 variedades de manzanas, pero sólo se utilizan algunas. En un banco genético mantienen las semillas. Además cultiva esta fruta y fabrica vinagre de manzana.

“Es deliciosa, es cremosa”, afirma la chef boliviana Vanesa Barrón, respecto a la chirimoya. “Para los que vivimos afuera sabemos que conseguir una buena fruta implica una buena inversión”, añade el chef boliviano Christian López.

Ambos son parte del equipo de profesores en la escuela de cocina apoyada por la Fundación Melting PoLt, de Claus Meyer, y la ONG IBIS. Ellos estudiaron en Bolivia y se especializaron por más de diez años en Europa y también trabajaron en el restaurante del chef. Ahora se dedican a cambiar la cocina en Bolivia.

Aromática quirquiña
“Vamos a innovar con nuestras cosas, con platos bolivianos”, asegura Barrón. No tiene un plato favorito porque está en la etapa de crear o recrear la oferta culinaria boliviana, pero dice que entre las hierbas aromáticas le encanta la quirquiña.

Para López, un buen plato de sopa, un buen potaje está entre su comida favorita. “Entre las hierbas me quedaría con la huacataya”, asegura. “Y con el mango”, agrega porque “tristemente se está perdiendo la gran variedad que había en los Yungas. Es una fruta que hay que rescatar”.

Mencionar copoazú, carambola, achachairú, frutos de la Amazonía y el oriente boliviano, les provoca una nueva forma de hacer pastelería, cremas, helados, sorbetes, salsas.

Los vinos y singanis de altura tarijeños ya compiten por posicionar a Bolivia en el mundo; diversas bodegas ganaron medallas de oro o plata a su producción. La quinua real no tiene competencia en sabor y nutrición.

Y el padre de todos los ajíes, la ulupica o chacoense, está en Bolivia, así como la tierra del ají está en los valles de Chuquisaca y Cochabamba. Fueron las bolivianas Rita del Solar y Lupe Andrade quienes sobre las investigaciones del botánico norteamericano W. Hardy Eshbaugh, confirmaron que el ADN del ají está en tierra boliviana.

Así, la lista de productos bolivianos, conocidos y por conocer, que se ofrecen  en el mercado nacional empieza a ser más larga. Pero las intenciones de avanzar hacia esa cocina boliviana que sea reconocida en el mundo son dispersas.

Ahora con la elaboración y presentación del Manifiesto del Movimiento Gastronómico Boliviano se busca promover ese cambio. “Hacia una comida que revitalice y renueve la comida boliviana, que seduzca a los jóvenes bolivianos y pueda atraer a muchos turistas jóvenes de Europa y del mundo”, señala optimista Claus Meyer.

Son 11 puntos acordados por los actores de la cadena gastronómica, desde el productor de papa hasta el chef de un restaurante boliviano. El primer punto enfatiza en que esta cocina debe “ser incluyente y convertirse en fuente y símbolo de orgullo y unificación entre bolivianos”. El segundo propone “realzar la diversidad de los productos nativos y locales, las prácticas culturales y productivas, y fomentar la sostenibilidad al vincularlos con la gastronomía boliviana”.

Un expositor colombiano que participó en la Feria Tambo dijo que no sabía cuál era el plato típico que representaba a su país, que había muchos y que ese conjunto era la oferta gastronómica de Colombia para el mundo.

Manifiesto de la nueva cocina nórdica

El Manifiesto de la Nueva Cocina Nórdica enfatiza en una demanda de sabor con salud y bienestar en equilibrio con la naturaleza. Fomenta la sostenibilidad de la producción al tiempo que promociona el consumo de productos locales, respetando las estaciones y la cultura. En Bolivia, la búsqueda actual de seguridad alimentaria y los preceptos de respeto a la Madre Tierra encuentran coincidencia. El espíritu de un movimiento de cooperación entre gastrónomos y productores marca el éxito de este cambio.


Una escuela forma a los chefs en la nueva comida

IBIS y Fundación Melting Polt de Claus Meyer se unieron para crear en La Paz una Escuela de Comida en la que 22 jóvenes de áreas marginales son entrenados en técnicas culinarias y manejo empresarial gastronómico, para formarlos como chefs y emprendedores, capaces de iniciar sus propios proyectos.

Vanesa Barrón y Christian López forman parte del equipo gastronómico de la Fundación Melting Polt. Son seis los chefs que participan en este novedoso proyecto. Antes de empezar los estudios y trabajo en la Escuela de Comida se realizó una capacitación previa con financiamiento de la Alcaldía de La Paz.

“Queremos darle el valor a nuestros productos. Tenemos muchos buenos restaurantes en el país, pero vemos que nuestros productos están a un lado y se siguen tendencias de otro tipo de cocina. Nosotros queremos ser algo nuevo, fresco y revalorizar nuestros productos, y darles la importancia que se merecen”, sostiene optimista López.

Para el estudiante Jorge Luna, que empezó en agosto y tiene un contrato de tres meses, está en juego su esfuerzo para ingresar al restaurante Gustu. Por el momento, colabora en el servicio de catering de Melting Polt. Y Gonzalo Quispe enfatiza: “Tengo el orgullo de estar en esta escuela. No es fácil, pero se va a lograr, vamos a revalorizar la comida boliviana”.

Gustu abrirá en enero de 2013

Gustu será un restaurante de temporada, una panadería y eventualmente un bistró. Será dirigido por Kamilla Seidler y Michelangelo Cestari, en colaboración con  un equipo de chefs bolivianos formados en Noma.

Oficio que respeta los tiempos de la cosecha

“Estamos trabajando con pequeños productores porque lo que nos interesa es la estacionalidad. Hemos viajado mucho por La Paz, Cochabamba, Santa Cruz para ir conociendo sus productos”, relata Vanesa Barrón.

“Queremos dar los mejores productos que tengamos y hay un largo camino para hacer esto. Si encontramos algo en la Muela del Diablo (lugar turístico de La Paz) que sea delicioso, pues lo traeremos”, señala comparativamente el chef Christian López.

Además de conversar con productores que pertenecen a la Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia, también tienen la oferta de los productores y empresas que se presentaron en la Feria Gastronómica Boliviana Tambo, realizada en el Parque Urbano Central.

El evento contó con el apoyo de la Alcaldía de La Paz. A través de una nota de prensa informaron que en ese evento se vendieron  94.500 platos al público paceño, superando “de lejos” las metas establecidas en el proyecto.

También el simposio y la rueda de negocios realizados con motivo de este encuentro, arrojaron cifras alentadoras. Sergio Siles, asesor de Promoción Económica de la Alcaldía, explica que la respuesta de la población paceña superó las expectativas. Estimaron que en los tres días de feria asistirían 24 mil personas, cifra que fue rebasada al mediodía del sábado. “En comida se generó un movimiento económico de Bs 1,42 millones; cada stand vendió un promedio de 700 platos diarios”, dice.

Patricio Garret: ‘Tenemos un compromiso con los diez principios del Pacto Global’

Es vicepresidente de Relaciones Internacionales y Desarrollo del Banco Nacional de Bolivia, y tiene a su cargo la Subgerencia Nacional de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) porque es una actividad estratégica. Se suscribieron al Pacto Global de las Naciones Unidas para ir avanzando en acciones que cumplan con diez principios, entre ellos evitar el trabajo infantil, la corrupción y promover un empleo digno. La actividad más destacada es el trabajo con Special Olimpics desde 2009.


 Svetlana Salvatierra
Publicado en La Razón - El Financiero
14 de octubre de 2012


— ¿Cómo llega la tendencia de la RSE (Responsabilidad Social Empresarial) al Banco Nacional de Bolivia (BNB)?
— El tema de RSE siempre estuvo en el banco. Nos tomamos el tiempo para institucionalizarla, organizarla y obviamente ejecutarla de una manera permanente y ordenada. Incorporamos la RSE como parte importante de la gestión del banco. Creamos una Subgerencia Nacional de RSE. Tuvimos que diseñar políticas, normas, un marco institucional para la RSE. Primero nos interiorizamos de lo que era la RSE a través de un taller (2006) y expertos nos explicaron las implicaciones dentro de la institución. Ahí nació la idea de que era una parte estratégica del banco.

— ¿Cómo se organizaron?
— Después de ese taller definimos que la RSE no es un tema sólo de la alta gerencia, sino de todos en el banco. Viajamos por todo el país y recibimos sugerencias de qué es lo que se debería hacer, y armamos nuestra matriz; lo tenemos que reportar anualmente a través de nuestras Memorias de RSE. Es un documento de comunicación importante que es revisado por una empresa auditora bajo los criterios del reporte GRI.

— ¿Qué mide el GRI?
— De acuerdo con la metodología de evaluación del Global Reporting Initiative (NdE: GRI es una organización dedicada a impulsar la elaboración de memorias de sostenibilidad en todo tipo de organizaciones. Establece los principios e indicadores que pueden utilizar para medir y dar a conocer su desempeño económico, ambiental y social). Además es auditada por un tercero (PricewaterhouseCoopers SRL Bolivia), dando credibilidad y transparencia a la información. Los parámetros se pueden revisar en www.globalreporting.org.

— ¿Están bajo el paraguas del Pacto Global de la ONU (www.unglobalcompact.org)?
— Nos suscribimos al Pacto Global de la Organización de Naciones Unidas. Debemos reportar nuestras actividades de RSE. Tenemos un compromiso con los diez principios del Pacto Global.

— ¿Regalar por ejemplo una computadora una vez a una institución en qué se diferencia de un programa de RSE?
— Esa idea ya está cambiando en nuestro país. Que las empresas hacen filantropía, sí, pero no todas hacen RSE.

— ¿Qué hacen con relación a los diez principios?
— Respecto al capítulo de protección de los derechos humanos, en el BNB está incluido en la normativa. En el ámbito laboral, se tiene un sindicato a nivel nacional con el cual se trabajan muchísimas cosas y se respeta su libertad de asociación. Respecto a eliminar el trabajo forzoso y obligatorio, se explica por sí mismo porque nadie viene a trabajar al banco por la fuerza. Sobre abolir cualquier forma de trabajo infantil, en el banco no trabajan menores de edad.

— ¿Y sus proveedores?
— Es una cadena que puede ser interminable y en el país es muy difícil controlar si algún proveedor final o intermedio emplea menores. Invocamos a nuestros proveedores a que no hagan contratación infantil. Éste es un tema muy debatido a nivel internacional porque en muchos países si los niños no trabajan, no mantienen a sus familias. El otro principio está relacionado con eliminar la discriminación en el empleo y la desocupación, y en el banco mujeres y hombres pueden trabajar en cualquiera de los puestos abiertos; además, nuestra normativa interna y el código de ética dicen eso. Para apoyar el enfoque preventivo frente a los retos medioambientales, contribuimos con un programa para el ahorro de energía y diferentes materiales.

— ¿Gastan menos papel o electricidad que antes?
— Sí, pero no porque no obligamos a los funcionarios sino que decidimos, en todas las sucursales, que el 50% del ahorro que obtuvieron va a una obra de beneficencia que ellos eligen. Así, aportamos a hospitales, asilos, hogares de niños, cárceles, etc.

— ¿Y sobre el principio de anticorrupción?
— El Pacto Global señala que las  empresas deberán trabajar contra todas sus formas, extorsión  y criminalidad, y en nuestra normativa interna hay códigos de conducta y de fomento a las buenas prácticas bancarias. Entonces, estos diez principios los adaptamos y cumplimos en la medida de las posibilidades de la industria. Hay que señalar que un tema importante es definir los grupos de interés con los que se va a trabajar.

— ¿Cuáles son sus grupos de interés con los que trabajan?
— Nuestros clientes, funcionarios, accionistas (más de 3.000) son los principales. Luego, la alianza más importante es con Special Olimpics desde 2009:ha tenido mucho éxito, hemos logrado hacer cosas muy interesantes a través del deporte para las personas con discapacidad; hay más de 5.000 personas con discapacidad intelectual en Bolivia. El BNB tiene 900 voluntarios (funcionarios del banco) que trabajan en las diferentes actividades con Special Olimpics. El año pasado logramos mandarlos a Grecia, este año a Puerto Rico y al año a Corea, en octubre se realizarán los juegos clasificatorios.

Perfil
Nombre: Patricio Garret Mendieta
Profesión: Economista
Cargo: Vicepresidente de Relaciones Internacionales y Desarrollo del BNB.
Experto en finanzas
En esta entrevista sobre la RSE fue notorio su optimismo sobre los resultados y actividades realizadas para ir cumpliendo con los diez principios del Pacto Global, que marca la tendencia de la responsabilidad social de las empresas en todo el mundo. Destaca la  creación de la subgerencia nacional, a cargo de Carolina Linares que recién tuvo a su bebé, y un comité conformado por el vicepresidente ejecutivo del BNB, Pablo Bedoya, que marcan el rumbo de la RSE. Hay una diversidad de indicadores para medir lo que hacen internamente y resalta, como ejemplo, que el sueldo mínimo del banco en promedio es cinco veces más que el salario mínimo nacional.

Claudio Zuchovicki: ‘Hay un panel con 10.160 pymes que cotizan en la bolsa de Argentina’

Es gerente de Desarrollo de Mercados de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y participó en el seminario “El desarrollo empresarial a través del mercado de valores”, organizado por la Bolsa Boliviana de Valores. Destaca que la transparencia es un aspecto clave para participar en este mercado. En América Latina las pymes pueden financiarse con diferentes instrumentos. En Argentina, 10.160 pymes cotizan en bolsa y siete emiten acciones.

Svetlana Salvatierra
Publicado en La Razón - El Financiero
7 de octubre de 2012

— ¿Por qué es importante el mercado de valores?
— Todo el mundo cree que la economía son números y las finanzas especulación, gente comprando y vendiendo, gritando y con estrés, pero son manifestaciones humanas. Lo único que siempre negocian los mercados es confianza. Y la confianza no se compra ni se vende, se siente o no se siente; y se manifiesta a través de los precios. Un economista dice que si tú quieres ver cómo vive una ciudad, un barrio privado, nunca le preguntes a los vecinos porque van a exagerar lo bueno y malo, pregunta sólo el precio: si es muy barato es porque la gente se quiere ir, si el precio es muy caro significa que muchos quieren comprar. Ésa es la economía.

— Suena fácil...
— Suena lindo.

— Pero hay intereses al poner los precios...
— Todos tenemos intereses, independientemente de la clase social. Pero al rico no le conviene que a un país le vaya mal porque sino no tiene consumidores de los productos que fabrica. Al pobre no le conviene que al rico le vaya mal porque sino mañana no lo va a emplear. En realidad, a nadie le conviene; no hay teorías conspirativas. Al político no le conviene que al país le vaya mal porque finalmente muchas generaciones se van a acordar de lo bueno y de lo malo. Hay intereses distintos porque hay educaciones distintas y a veces se defienden los puntos de vista como únicos.

— ¿Y esas ideas cómo pasan al mercado de valores?
— Si en la mañana te olvidas la billetera ¿vuelves o te puedes arreglar un día sin dinero? ... Y si te olvidas tu celular... vuelves. Eso explica por qué Apple vale diez veces más de lo que valía hace cinco años y por qué el fabricante de carteras vale menos. El valor lo da la gente en el consumo y eso es lo que se negocia en bolsa. Gente que elige la tecnología, los bancos, etc., es invertir en el futuro.

— ¿En América Latina son pocos los países donde se ha generado esta confianza en el mercado de valores?
— Son pocos. Pero hay bolivianos que cotizan en bolsa, hasta de aviación, quizá no en el país. Estamos creciendo a pasos agigantados, América Latina cambió en infraestructura, conocimiento, parque automotor. No es una excusa no saber, otros (países) pudieron y no es distinto acá.

— ¿Cómo está hoy la bolsa de valores argentina?
— Tiene 158 años de vida. Hasta 1930 Argentina llegó a ser la séptima potencia mundial y la bolsa fue muy importante. Hoy, es un cuadro sinóptico del país. Opera mayoritariamente financiando al Gobierno a través de la emisión de títulos públicos. Las acciones eran antes muy importantes. Hay una cultura bursátil, al argentino le gusta tomar deuda, tiene un manejo del riesgo muy educado porque tuvimos varias crisis.  

— ¿Cómo están sus mercados primario y secundario?
— Si evalúo el mercado primario, que es la colocación de deuda de empresas y de país, vamos muy bien y cada año batimos récords. Si vemos el mercado secundario, que es el ahorrista, el inversor, estamos mal. En Argentina hay una seria crisis de confianza en el largo plazo y la gente perdió el hábito de invertir a diez años, se hizo más cortoplacista. Ahí fallamos.

— ¿Cuáles son los instrumentos en los que más invierten?
— Bonos del Estado, acciones de empresas —muchas también cotizan en Nueva York, hay multinacionales argentinas que compraron en otros países del mundo con mucho éxito—; hay un panel para la pequeña y mediana empresa con 10.160 pymes que cotizan en bolsa, un número grande.

— ¿Cómo lograron que las pymes se interesen en la bolsa?
— Hablando. Tomar deuda no es malo, financiarse con capital ajeno potencia una compañía, gestionar una empresa con transparencia. Empezamos con el cheque de empresas garantizadas por sociedades recíprocas, después desarrollamos los fideicomisos para estirar los plazos donde se dejan activos en garantía y hoy se animan a hacer ofertas públicas. Hay siete pymes que empezaron a ofrecer sus acciones. Esto fue un trabajo de nueve años. Estamos contentos, pero nos falta muchísimo por hacer.

— ¿Las bolsas deben mirar más a las pymes?
— Pymes y gobiernos. Los gobiernos deberían hacer públicas a sus compañías porque es una medida de transparencia, el Estado debe enseñar con el ejemplo. Deberían, como hizo Petrobras en Brasil, no privatizarlas, no vendérselas a privados, pero que la misma empresa pública gestionada por el Estado deje que la gente pueda ahorrar en las compañías de los productos que consume.

— ¿En bonos o acciones?
— Acciones.

— Ofrecer acciones, una parte de la empresa al público aún genera temores...
— El ciudadano tiene que vencerlo y ser parte, no sólo usuario. Las empresas privadas son las que más lo hacen porque entienden este negocio. Si YPFB es un buen negocio, por qué el ciudadano no puede ahorrar en lo que consume.

— ¿De quién depende?
— De ambos, pero debes tener una clase política a la que le guste la transparencia. Ése es el grave problema al que, en general, los latinoamericanos le tenemos miedo.

Perfil
Nombre: Claudio Zuchovicki
Profesión: Administrador de Empresas
Cargo: Gerente de Desarrollo de Mercado de Capitales
Especialista en el mercado de valores
“Nací en Mar del Plata, una ciudad turística, una ciudad de playa”. Es licenciado en Administración de Empresas, es especialista en mercado de capitales (Bolsa Comercio de Buenos Aires, Merval, Universidad de Buenos Aires) y en futuros y opciones. Fue vicepresidente de Cloud Advisor y Operador Senior ABN Amro Securities, Sociedad de Bolsa. Con una amplia experiencia en el ámbito académico, es docente de universidades, fundaciones, institutos y escuelas de negocios. Es expositor para Comex del Banco Francés, en su red del interior y capital federal; y también del centro de Inversiones del Banco Hipotecario, en su red del interior. Asesor de Rofex, en la creación de sus contratos de futuros de inflación y de tasa de interés.
También fue asesor en la creación del Megsa (Mercado Electrónico del Gas en Argentina); en el manual estadístico de la FIAB (Federación Iberoamericana de Bolsas). Actualmente es Gerente de Desarrollo de Mercado de Capitales de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. “Soy uno de los afortunados que ama lo que hace”. 

12 bancos quebraron en 10 años; se calcula daño de $us 1.000 MM

Svetlana Salvatierra
Publicado en La Razón - El Financiero
30 de septiembre de 2012

Entre 1987 y 1997 quebraron, fueron intervenidos o liquidados forzosamente 12 bancos, siete privados y cinco públicos, con un daño estimado para el Estado de $us 1.000 millones, según una investigación que devela contradicciones en las cifras oficiales.

Esta década de la historia de la banca en Bolivia, con los consiguientes perjuicios asumidos por el Banco Central de Bolivia (BCB) y el Tesoro General de la Nación (TGN), está descrita en Estafa del siglo ¡Quiebra de bancos! del periodista Roberto Cuevas Ramírez.

El Banco de la Vivienda SAM (una sociedad anónima mixta pública y privada) “inauguró” el decenio de quiebras al cerrarse el 10 de julio de 1987. Hacia el final de la década le siguieron los bancos de Crédito de Oruro, Potosí, Progreso Nacional y Latinoamericano de Desarrollo. Para entonces, Bolivia salía de la hiperinflación, se aplicaba el 21060, estaban bajos los precios de los minerales y debía adecuarse a las exigencias de los organismos internacionales para acceder a créditos concesionales para la reactivación económica y el programa de ajuste estructural.

Con los 90 llegó la liquidación de los bancos estatales Minero, Agrícola y del Estado. Los casos más funestos fueron el cierre de los bancos privados Cochabamba y Sur, y del Banco Internacional de Desarrollo SA (Bidesa), en 1997, con el que llegó a su fin esta oscura época, marcada por una débil fiscalización estatal.

“Esta historia envuelve las más sórdidas y descaradas estafas, créditos incestuosos (vinculados), conformación de asociaciones delictivas, manejo masivo de testaferros (palos blancos), compra de bienes inexistentes, uso y abuso de créditos internacionales, constitución de empresas fantasmas, falsedad material e ideológica, falsificación de documentos privados, supresión y destrucción de documentos, malversación de cuantiosos recursos del Estado, garantías falsas, desvío de fondos, estados contables falsos, etc.”, señala el investigador con el respaldo de datos verificados en miles de documentos obtenidos del Banco Central de Bolivia (BCB), la ex Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras (SBEF), la Cámara de Diputados, el Poder Judicial y hemerotecas.

Para 2010, Cuevas accede al informe del 26 de agosto de 2009 de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero ASFI/DSL/R-30999/2009.

Halló “cifras contradictorias” en los reportes oficiales. “Si promediando las cifras totales de las Memorias de la SBEF, BCB y el informe ASFI manejamos un aproximado de $us 350 millones y sumamos el monto producto de la Cartera Vinculada irrecuperable detallada en el Informe SBEF que asciende a la suma de $us 186,6 millones tenemos un total de $us 536,6 millones”. Así, al sumar gastos por liquidación se superan los $us 1.000 millones en daños. Otro dato aún más contradictorio se refiere a las recuperaciones de los bancos Sur, Cochabamba y Bidesa: la SBEF dice que a diciembre de 2008 recuperaron $us 219,6 millones, mientras que el BCB señala que recibió $us 83 millones ($us 136,5 millones de diferencia).

“Cada institución financiera estatal tiene su propio drama y comedia”, sostiene Cuevas al explicar que la liquidación del Banco del Estado (en el gobierno de Jaime Paz Zamora, 1993) se inicia en la reunión del Grupo Consultivo para Bolivia convocada por el Banco Mundial. La posición del Gobierno de entonces era: “no permitir la existencia de bancos públicos, empresas públicas productivas ni minas estatales. Bajo este compromiso, el Grupo Consultivo decidió otorgar financiamiento externo para cubrir la balanza de pagos 1992-1994 de Bolivia con $us 800 millones por año”.

También se exigía un reordenamiento del sistema financiero, cuidar los ahorros y fortalecer al BCB. En 1994 se emite la Ley 1448 de Bancos y Entidades Financieras. No evita las nuevas quiebras. Aparecen los créditos vinculados, préstamos “incestuosos” de los bancos a clanes familiares, empresariales y políticos, con los recursos recibidos del BCB.

“Los huevos de la serpiente” titula el capítulo dedicado a estos créditos. Continúa crónica la situación deficitaria de Bolivia, que sigue recibiendo crédito internacional. Cuevas menciona tres operaciones relacionadas a estos créditos: la línea 712/SF/BO del BID por $us 32 millones para reactivar el sector agropecuario e incrementar la producción de bienes alimenticios; la línea industrial y turística del crédito BID 564-OC-80 (diversos montos que superan los $us 31 millones); y un crédito CAF de 1995 por un monto de $us 60 millones.

Pocos se beneficiaron con estos recursos. En la investigación se detallan montos y nombres de personas particulares y empresas de más de 60 créditos vinculados otorgados por el Banco de Inversión Boliviano (BIBSA) que “fueron a parar al Banco Sur, como resultado de la fusión del BIBSA y el Big Beni, sumando más de $us 31 millones” en préstamos (no cobrados). Este banco quebró y los ahorristas reclamaron. El exsuperintendente Jacques Trigo sostenía que “en defensa del sistema financiero tuvo que devolver los depósitos realizados por haberse dispuesto la liquidación forzosa”.

La liquidación de los bancos Sur y Cochabamba en 1994 generó “una pérdida de depósitos de $us 400 millones en sólo cinco meses”. El BCB cubrió en efectivo.

Estas historias tienen personajes en común. Entre otros se menciona a Jorge Córdova Serrudo, “el ‘pez gordo’ del Banco Sur fue a parar a la penitenciaría de San Pedro entre el 4 de agosto de 1995 y 11 de agosto de 1997”. Similar suerte corrió Roberto Landívar (Bidesa), encarcelado por daños valuados en $us 60 millones. Cuevas recuerda la relación entre Córdova y el exministro de la Capitalización Alfonso Revollo para salvar del “naufragio” a los bancos Sur y Cochabamba con fines políticos; “era un momento en que la quiebra de cualquier banco significaba riesgo por doble partida: pánico financiero e imagen de crisis económica a capitalistas interesados”.

En el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada se dio un nuevo colchón financiero a la banca privada con el Decreto 23841 que permitía al TGN cubrir las pérdidas del BCB en caso de “que se den causas que imposibiliten la recuperación de los montos invertidos o prestados” con “bonos redimibles a 99 años”.

Mes y año de cierre de entidades

1987
Banco de la Vivienda SAM (10/07), Banco de Crédito de Oruro (14/08), bancos Potosí  y del Progreso Nacional SAM (9/11).

1988
Banco Latinoamericano de Desarrollo(9/09)

1991
Bancos estatales Minero y Agrícola (15/07)

1993
Banco del Estado (11/03)

1994
Bancos Cochabamba y Sur (25/11)

1997
Bidesa (12/12)

Datos memoria Asfi 2010

Banco Sur: “en la gestión 2010, la recuperación acumulada alcanzó a $us 964.000, correspondiendo  118 mil a capital, 435 mil a intereses y 411 mil por venta de activos”. El total de recuperaciones acumuladas llega a $us 168 millones.

Banco de Cochabamba: “las recuperaciones desde el inicio del proceso al 31 de diciembre de 2010 ascienden a $us 44,1 millones, 22,6 millones por capital, 15 millones por intereses e ingresos financieros y 6,5 millones por la venta de activos.

Bidesa: según la Memoria 2010 de la Asfi las recuperaciones ascienden a “$us 62,4 millones, correspondiendo $us 36,2 millones a recuperación de capital, $us 12 millones a intereses y un total de $us 14,2 millones por la venta  de activos”.

En 2009 dan luz verde al ‘borrón y cuenta nueva’

Una ley de 2005 dispone el cierre definitivo y se reglamenta en 2009. En la investigación de Roberto Cuevas se indica que en el “largo camino de la liquidación” las deudas incobrables de los bancos Sur, Cochabamba y Bidesa “las asume el Tesoro General de la Nación (TGN)” y aclara que “para ponerlo en cristiano” se trata de “borrón y cuenta nueva”.

El investigador explica, con base en datos oficiales, que “técnicamente las cuentas de los tres bancos en liquidación: Sur, Cochabamba y Bidesa, han quedado en cero porque mediante Ley N° 3252 se dispone el cierre definitivo de los procesos liquidatorios y mediante Decreto Supremo Reglamentario N° 29889 de enero de 2009 se establece ‘...la cesión y transferencia de los activos registrados en el Balance de Corte al 23 de enero de 2009 al Tesoro General de la Nación, con cargo a las acreencias extraconsursables emergentes de la subrogación de depósitos del público por parte del Banco Central de Bolivia’”.

Respalda esta conclusión en las Memorias 2009 y 2010 de la actual Autoridad de Supervisión Financiera (Asfi) que antes fue la ex Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras (SBEF).

Otro dato llamativo que ofrece el documento se refiere a las “igualas” con abogados externos, cuya cifra llega a $us 2.562.815.

“La palabra final corresponde a la opinión pública”, propone el autor de la investigación.

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