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A la izquierda Potosí y a la derecha Cochabamba, el río Caine es la frontera entre ambos departamentos...

7.6.11

‘El despachante de aduanas garantiza el correcto pago de los tributos’

Carlos Andia. Secretario Ejecutivo de la Cámara Nacional de Despachantes de Aduana, enfatiza en que la participación de los auxiliares de la función pública, como manda la Ley General de Aduanas, es esencial en el proceso de regularización de los vehículos indocumentados que entraron ilegalmente al país y que hoy tienen espacio para una nueva amnistía; sin embargo, le preocupa que la nueva norma no permita su trabajo que minimiza el riesgo de fraude y espera el reglamento.
— ¿Cuál es la posición de la CNDA frente a la ley para los vehículos chutos?
— En este  proceso de saneamiento de propiedad de vehículos indocumentados figura que se haría sin la participación de los despachantes de aduana. Eso genera una  profunda preocupación. Sin embargo, de lo que se trata es de que vehículos que han ingresado del resto del mundo en el país, quizá de manera ilegal, tienen que sanear su situación. Para esos aspectos, los despachantes de aduana como auxiliares de la institución pública debemos coadyuvar a que cualquier disposición que salga de la Asamblea Plurinacional arriben a buen puerto y sea exitosa.  Nos ha preocupado que no se tome en cuenta el trabajo técnico de los despachantes.
— ¿Hay  alguna norma que señale que es necesaria la participación del despachante de aduana?
— Sí. La Ley General de Aduanas (vigente) tiene todo un capítulo que se refiere a la función pública que desempeña el despachante de aduanas como el profesional  que se ocupa de que se cumplan las normativas y las disposiciones aduaneras.
— ¿No lo puede hacer otra institución o profesionales?
— No, porque el despachante de aduanas se somete a una serie de exámenes de pruebas, actualizaciones en conocimientos de la normativa aduanera para poder tener una licencia. Ahora, como propietario, voy a hacer una nacionalización o sanear un vehículo, hago alguna omisión o pago un tributo inferior al que debería hacer, después de que el oficial de aduanas me ha dado el visto bueno y nunca más me van a ver, más aún si soy del área rural... El despachante de aduana como tiene esta garantía por los tributos es el que responde al Estado. Mantenemos una carpeta  donde está toda la documentación física desde la factura, documentos de transporte, cómo se ha liquidado los tributos para esa importación, el pago que se ha hecho, la DUI (Declaración Única de Importación). Muchas veces un propietario de vehículos que tiene que presentar  la DUI a alguna instancia del sector público le pide al despachante de aduana una papeleta legalizada y éste tiene la potestad que le otorga la Aduana Nacional para hacer aquello. Si no participamos se va a perder el rastro.
— ¿La Aduana bajo la norma  actual puede hacerse cargo de estos procedimientos?
— La Aduana siempre se ha hecho cargo de toda la normativa, pero quien se presenta para poderse acoger a este proceso es el propietario del vehículo. En los anteriores procesos (amnistías) el propietario llevaba físicamente el vehículo a un recinto  aduanero y allí el despachante de aduanas facilitaba que  la operación sea expedita. Un minibús de 15 ó 16 asientos o de  2.400 cm cúbicos de motor a gasolina, diésel o gas, o si es del Japón o de Corea o China, todos esos son parámetros que permiten fijar el valor. No digo que sea una cosa de otro mundo pero la parte técnica de determinar el valor y la partida arancelaria para el correcto pago de tributos y para que la Aduana recaude lo correcto, por supuesto el despachante tiene un papel trascendental.
— ¿Cuánto tiempo tarda?
— Si hablamos de una cantidad tan grande de vehículos y de un plazo limitado (tres meses); asumiendo que trabajarán sábado y domingo van a tener que nacionalizar mil vehículos por día.  En experiencias pasadas con la intervención de los despachantes se tardaba un promedio de dos días, en el 2004 con la última amnistía. No representamos un costo para el Estado.
— ¿Cuál era el costo mínimo que se pagaba?
— Era como unos 20 dólares de un proceso con valor de 10 mil dólares. Pero ahora sigue el problema de congestión en la Aduana y no hay funcionarios suficientes.  ¿Qué va a pasar con el resto de las importaciones regulares? Si no hay alguien que sea el nexo y el facilitador entre el propietario del vehículo la administración aduanera también se va a afectar.
— ¿Esta ley abriría el paso para que se elimine al despachante  de aduanas en Bolivia... en contracorriente de lo que sucede en el mundo?
Si estaríamos. Pero sucede que la propia Ley de Aduanas vigente dice que el trabajo del despachante de aduanas es opcional; lo mismo sucede en países como  Brasil, Argentina, Perú. Todos los importadores o el 99% trabajan con despachantes de aduanas; son los facilitadores para que las operaciones comerciales se hagan de manera mucho más expedita y minimiza el riesgo de fraude y el no pago de tributos.
— Después de promulgada se tendría 15 días para hacer el registro, ¿cuánto podrá cambiar el procedimiento en el reglamento a la ley?
Operativamente va a ser muy complicado por el número de vehículos que hay... lo que yo entiendo es que primero se registra y recién se programará, algún rato, todo el proceso en 90 días. En los anteriores eran  vehículos, pero ahora entran tractores y maquinaria agrícola.
— ¿Como procedimiento el tractor tendría que ir a un recinto aduanero?
— Imagino que la Aduana tendría que tomar una decisión, como en el Chapare, Beni, Pando o Cobija, donde hay muchos indocumentados, de poner una ‘sucursal’. La ley es más macro, pero vale la pena analizarlo y tendría que estar en el reglamento e implicaría mucho más logística, infraestructura e inversión para el Estado.
— ¿Qué pasa con vehículos legalmente importados?
— Sale con la DUI que ya tiene todo en regla y refleja que se han pagado todos los tributos y puede ir al municipio que le corresponda para tramitar placas.
— ¿Presentarán propuestas para el reglamento a la nueva ley para los chutos?
— Importante es señalar que la labor nuestra es coadyuvar. Hay 200 empresas (micro y pymes) de despachantes de aduanas en el país. Esperamos que realmente sea por última vez y que no se dé  ni mínima cobertura al contrabando, que no es bueno para el país.

Svetlana Salvatierra. Publicado en El Financiero, 5 de junio 2011

17.5.11

SUEÑA

Sueña, niño de cristal, sueña;
canta un solo de paz
con la voz llena de ilusión,
con sentimiento para amar,
llena ese vacío de canción
con un sueño que solo sueña.
Sueña con llegar a la cima
de una montaña de algodón,
divisa desde allá arriba
el arco iris lleno de color,
siente el aire puro
como puro es tu corazón.
Sueña, simplemente, sueña;
crea un cuento de amor
entre arrullos sublimes
y un beso con candor,
sueña que las realidades
son sueños sin soñar.
Yoshi

Uno de los poemas de Joy´s Eduardo Osterman en las páginas sueltas de Sentimiento, publicado en 2001 y que llegó a mis manos como regalo un 19 de abril, fecha de cumpleaños que ambas compartimos, además de una larga amistad... para seguir soñando... 

15.5.11

6.800 palmicultores marcan la diferencia en el Chapare

Churrascos, ensaladas, mariscos y pescado pueden ser acompañados por el palmito. En conserva es un producto gourmet y fresco se puede adicionar a la sopa. Después del desarrollo alternativo, hoy en el Trópico de Cochabamba la industria del palmito genera competencia.
En la década del 90 del siglo pasado, cultivar palmito en grandes extensiones parecía lejano. Eran épocas difíciles de la erradicación de la hoja de coca excedentaria. Dos décadas después los productores palmiteros planifican la expansión de cultivos para atender la demanda externa.
Llegar de La Paz al Trópico de Cochabamba toma unas siete horas. En El Sillar se espera hasta que un tractor mejore el paso para centenares de camiones que transitan, desde y hacia Santa Cruz. El calor del Chapare se siente y una diversidad de hoteles esperan a los turistas en Villa Tunari. Una hora después se llega a San Isidro, en Shinahota. Allí está la planta estatal procesadora de palmito, construida con una inversión total de Bs 11,4 millones. Emapa financió las obras civiles y la maquinaria (Bs 7,4 millones). Insumos Bolivia ejecutó las obras complementarias como la planta de tratamiento de aguas (Bs 1,3 millones) y gestionó ante el Fonadal un fondo de Bs  2,5 millones para el inicio de operaciones.
El Cosechador es la marca de esta fábrica estatal. En esa zona están las plantas de Indatrop SA, Fabopal SA, Bolhispania, De la Selva y La Granja.
Para los más de 6.000 productores  palmiteros de la zona, el tipo de terreno es apto para este cultivo.
Después de varios años, los pequeños productores pueden fortalecer su capacidad productiva y mejorar sus ingresos, asegura José Morales, productor y dirigente de la principal asociación de palmiteros. Ahora planifican ampliar la productividad de sus hectáreas. Sembraban 5.000 plantines y serán 7.000 plantines por hectárea. “Hay demanda”, asegura. El Cosechador es prioridad, agrega.
En planta trabajan 48 personas. Todos son jóvenes y la mayoría mujeres. Marina Albarracín se ocupa de seleccionar, pesar y clasificar el tipo de calidad del palmito. Su registro permite cancelar el precio correcto al productor. La planta se inauguró en septiembre del 2010. Ella ingresó en diciembre. “He aprendido aquí. Tengo a mi hijito y a mis hermanitos a los que estoy haciendo estudiar”. Es de Mizque, sus padres fallecieron.
Óscar Zambrana, encargado de Control de Calidad de la planta, manifiesta el interés que ponen los jóvenes en el trabajo diario. Él nació en Entre Ríos, provincia cochabambina de Carrasco. “Soy uno más que ha salido de la San Simón (Universidad) apoyando a mi región”, expresa con orgullo. Es ingeniero químico. “Lo más gratificante es el apoyo de la comunidad”.
Señala que la mayoría de las “chicas son madres solteras. No tienen opciones de estudiar, así que buscan el trabajo”. Son personas de escasos recursos, aclara.
Candy Lozada empezó hace pocas semanas en el cargo de recepcionista. “Soy del Chapare”, dice y asegura que está por terminar la carrera de Agronomía.
Nació en Sucre; desde pequeño vivió en el Chapare. Javier Vedia se dedica al pegado y control del etiquetado. Hace dos años egresó de la Universidad de San Simón. Es ingeniero eletromecánico.
Se presentó a una convocatoria y desde la capital cochabambina, William Ríos, es uno de los profesionales de esta planta. Tiene experiencia en varias industrias alimenticias. Insumos Bolivia (IB) acordó la exportación de la primera producción de esta planta por un valor de Bs 3,5 millones por la venta de más de 240 mil unidades de corazón de palmito enlatado a la empresa Density Internacional para su comercialización en supermercados venezolanos.
Zambrana asevera que se está cumpliendo el cronograma para la entrega del producto. En la planta, a diario, acopian y producen palmito enlatado en sus presentaciones de 1 kilogramo y 500 gramos. Completarán un volumen de aproximadamente 20.000 cajas de 12 unidades.
3.000 familias palmicultoras de los municipios de Shinahota, Puerto Villarroel, Chimoré, Entre Ríos y Villa Tunari serán las beneficiadas. José Morales, recalca que el directorio de Unapal (Unión de Asociaciones de Palmiteros) supervisa el trabajo en la fábrica.
Indica que se dedican en seis chacos a producir los plantines para vender a los productores. El pedido depende de las asociaciones; unas tienen 30 ó 40 socios y otras, unos 15. Ahora cultivarán 7.000 platines por hectárea. Cada plantín vale Bs 0,40. Según el lugar, crece en un año y año y medio. Después está listo para su primer corte. “El monte alto virgen es fértil; en otros tarda”, comenta.
Aclara que los lugares donde había hoja de coca, toma como cinco años la tierra en recuperarse. Para mejorar la tierra prefieren el abono orgánico. Usan urea (Bs 600 por bolsa) y cloruro de sodio (Bs 380 por bolsa) unas dos veces al año. Los desechos de la planta, la cáscara molida del palmito es utilizada como abono vegetal. Pero es más consumida en las granjas de cerdos de la zona.
“Ahora falta materia prima, (las empresas) se están quitoneando el producto. Estamos haciendo el vivero para más plantines y que las industrias cubran sus mercados”, manifiesta el dirigente. Sostiene que cultivar una hectárea de palmito puede valer hasta $us 4.000.

Trópico de cochabamba produce palmitos
La mayor zona productiva de palmitos en Bolivia es el Trópico de Cochabamba con una capacidad de producción de 20 a 25 millones de tallos por año. Hoy se cultivan en una superficie de 6.500 hectáreas con un rendimiento promedio comprendido entre los 3.000 a 3.500 tallos de palmito por hectárea y por año. En el 2004 sólo se empleaban 4.000 hectáreas. En la actualidad existen unas 68 asociaciones y más de 6.800 familias en la región que basan su economía en la palmicultura.

Productor
José Morales
‘Ahora pagan de 8 a 10 Bs’

“Soy productor desde un principio. La materia prima vendemos a todas las industrias que nos quieren comprar. La mayor parte de los productores pedimos industria de palmito en la zona, pero los otros gobiernos sólo apoyaron a los privados. Ellos  nos pagaban a precio de gallina muerta; el kilo era Bs 7 y Bs 8. Ahora con la planta nos pagan de Bs 8 a Bs 10. Un poquito ya tenemos sustento económico porque no es fácil este cultivo”.

SS.

‘Aquí ha habido control de mercado, se han regulado precios (alimentos)’

Óscar Sandy. Chuquisaqueño (35 años). Es Administrador de Empresas titulado en la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca. Tiene MBA en Administración de Empresas de la Universidad Andina Simón Bolívar y cursos de especialización de Alta Dirección de la Universidad Andrés Ibáñez de Chile, también cursos en Gestión Municipal. “Estoy convencido de que lo que el Gobierno está haciendo es en el marco de políticas para profundizar cambios en el manejo económico que permitirán distribuir los recursos de mejor manera y mejorar la calidad de vida de las personas que estuvieron desprotegidas durante muchos años.
— ¿Cuál es su evaluación sobre  Insumos Bolivia en estos tres años bajo su gestión?
— Antes era el PL-480 y cambia a Insumos Bolivia (1 de octubre de 2008). Recibía trigo de EEUU para desincentivar la producción de trigo; política que no permitió tener una política agresiva de apoyo al sector productivo.  En el marco de las nuevas funciones tiene que comprar en el mercado interno y/o importar materias primas de alto impacto para la producción o provisión de unidades productivas. Una segunda función es recibir y monetizar donaciones; trabajamos con el Gobierno del Japón. Una tercera es comercializar productos e insumos en el mercado interno con la finalidad de incentivar al sector productivo; si son productos estratégicos el fin es regular el mercado interno. Se administran recursos públicos provenientes de la cooperación a través de la administración de proyectos productivos. La institución cumple un enfoque social.
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— Empezaron a regular la importación de harina...
— Cuando hubo problemas de abastecimiento de harina y elevación del precio del pan se creó un fideicomiso de $us 49 millones para importar harina, arroz y manteca. Permitió regular el precio del pan (Bs 0,40). Ahora cerramos el fideicomiso y devolvemos ese monto y una utilidad pequeña al TGN. No ha habido subvención. Hubo un trabajo eficaz y transparente.
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— En ese marco está la importación de azúcar y otros...
— Es importante aclarar que Bolivia no es un país importador de alimentos. Queremos ser productores y tener excedentes, abastecer el mercado interno y exportar. Se importa porque se generan déficits en la producción, existe sobredemanda de productos y se genera especulación y agio. Ahí entramos para regular los precios haciendo la importación de las cantidades deficitarias. Ahora no necesitamos importar harina, arroz y manteca porque las políticas implementadas (por Emapa) han sido las adecuadas.
Tenemos dos convenios con el Japón y con ello importamos insumos o maquinaria pesada; importamos fertilizantes y entregamos a pequeños productores a precios siempre por debajo del mercado, cumpliendo con nuestro objetivo de regulación. Los fertilizantes están entre Bs 200 y Bs 300 y han ido bajando. Logramos que se regulen los precios en el mercado nacional de fertilizantes.
Tal vez no parezca estratégico, pero importamos clefa para los zapateros, porque ellos compraban a un solo importador que monopolizaba. De Bs 520 bajó a 400. Tenemos la obligación de tener el precio más bajo: se comercializa en Bs 370, bajo mucho control porque la clefa es sustancia controlada; aunque se molestaron porque el privado no tenía esta exigencia.
Otro convenio con Japón (por $us 4 millones) permite comprar fertilizante para el sector papero. Llega a fines de mayo. Vamos a trabajar con productores de Incahuasi, Culpina, Ravelo y el altiplano de La Paz. Ellos tienen que vender a un precio justo. Hay algo que no podemos evitar: la intermediación.
Con la importación de azúcar se estabilizó la provisión. Estamos importando maíz, 37.500 toneladas para lecheros y avicultores. También importamos cemento.
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— Administran empresas...
— Sin vulnerar nuestras funciones, que permiten administrar proyectos productivos, aceptamos ese reto. Se regularon los precios con la planta de palmitos; el precio del tallo, el cogollo ahora está entre Bs 1 y Bs 1,50. La competencia les paga unos 0,75ctvs (unos 10 centavos más que antes). La meta es que se beneficie el productor.
En la planta de textiles, en Riberalta, capacitamos  a la gente: exportamos a Venezuela. Ahora venderán 2.000 prendas de trabajo a la ABC (Bs 300.000). Vamos a hacer un convenio con el Servicio Departamental de Caminos con el fin de impulsar esta iniciativa comunitaria. Estamos negociando fabricar poleras para un cliente en Venezuela, por $us 100.000. En un futuro se decidirá transferir esas plantas para que se hagan cargo de la administración total.
— ¿No es una competencia para los micro y pequeños empresarios que también buscan vender al Estado?
— En absoluto, porque la producción de esta planta (textiles) es marginal no podríamos copar todo lo que el mercado demande. Estamos dando oportunidades a la gente de esa región, a la que se estigmatizó por ser zafreros. También coadyuvamos a pequeñas, medianas y grandes empresas para que exporten $us 30 millones a Venezuela.
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— Promueven precios bajos para la importación y altos dirigidos a la exportación...
— Hay que buscar equilibrio. No podríamos pagar más a nuestro productor. Justo precio para ellos y para el consumidor.
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— En pasados días se habló del 21060 y su desaparición...
— No vamos a matar la oferta y la demanda, tienen que existir, pero como Estado vamos a intervenir para que no se aprovechen, que no haya especulación, agio. Los precios internacionales también se han elevado. Aquí, ha habido control de mercado, se han regulado precios, para el productor y el consumidor. El empresario tiene que ser más solidario, tiene que ganar menos.

SS.

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