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A la izquierda Potosí y a la derecha Cochabamba, el río Caine es la frontera entre ambos departamentos...

10.9.13

Luis Alberto Moreno: ‘Sector privado también es un camino y contribuye al desarrollo’

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo llegó el miércoles para firmar un crédito e inaugurar el edificio del BID en La Paz. Para explicar el crecimiento de Bolivia dice: “Uno se baja del avión y ve cómo cambian las viviendas de El Alto y que cada día hay más carros, más gente, más tráfico; ésos son problemas que van con el éxito”. Conoce la que llama “maravillosa” Chiquitanía y el “espectacular” Salar de Uyuni, quiere visitar el Titicaca.

— Ocho años de trabajo en el BID, un tiempo en el que América Latina marca diferencias, ¿cómo resume este periodo?
— Ésta ha sido una de las mejores épocas para la región en toda su  historia, como lo reconocen todos los estudiosos y economistas que observan y analizan a América Latina. Hemos visto a países como Bolivia quintuplicar su economía y otros, en promedio, la triplicaron. Es una época que le sirvió a la región para aprender la lección del pasado: lograr la estabilidad macroeconómica. Cuando se produjeron los momentos de crisis respondimos con éxito a ellos. Nos sirvió el crecimiento de los países del Asia, que ayudaron a mejorar los precios de los productos básicos que permitieron a nuestros países tener mejores términos de intercambio.
— ¿Cambió la forma de mirar del BID a los países, hay más credibilidad, mayor confianza?
— Lo que ha cambiado es entender que la región es mucho más heterogénea que antes; que los problemas de los países han cambiado mucho; también las necesidades de los gobiernos, de los tipos de financiamiento que requieren del banco. Los déficits en infraestructura han obligado a dar más financiamiento. Igualmente, es muy importante la construcción de institucionalidad, pues sin ella es muy difícil hacer buenos proyectos de desarrollo; y en general, el acceso a los servicios públicos de calidad por parte de los ciudadanos.
— ¿La forma de presentar y exigir proyectos es diferente hoy?
— Creo que no. Nosotros tenemos un enorme conocimiento de las buenas prácticas de los proyectos, de las cosas que funcionan y de las que no. Eso es lo que tratamos de poner sobre la mesa y los gobiernos, en última instancia, nos buscan para ese tipo de cosas. Las condiciones de los créditos siguen siendo en esencia las mismas; quizá lo que ha cambiado es que en algunos países empezamos a reconocer los sistemas nacionales. Tenemos procesos más rápidos, entendiendo que debemos darles un buen servicio.
— ¿Qué es lo bueno y malo?
— Los proyectos buscan mejorar lo que hacen los estados (NdR: en esta visita firmó un crédito por $us 140 millones para dos aeropuertos en Bolivia). Lo malo es que (algunos) se realicen mal. Ahí la responsabilidad nos cabe a todos, al banco para que haga un acompañamiento técnico más sólido y a los ejecutores para que lo realicen con éxito.
— ¿Cambiaron las prioridades?
— De acuerdo con sus necesidades, pero creo que todavía hay enormes brechas por cerrar y atender los cuellos de botella que existen en nuestros países. En la medida que eso exista se necesita no menos, sino más BID.
— ¿Cuáles son ahora los principales cuellos de botella?
— Los costos de energía, de transporte, mala calidad de las vías, aeropuertos o puertos. Inciden en la calidad de vida de la gente y en la capacidad de tener productos de más alta calidad. Y por supuesto la calidad de la educación y las inversiones en ciencia y tecnología.
— En Bolivia están invirtiendo recién en educación, ¿tiene que ver con la confianza en la gestión macroeconómica o es una tendencia del banco?
— Nosotros le damos importancia a la educación; los gobiernos pueden, cada vez más, financiarla por cuenta de sus presupuestos ordinarios. Se necesita invertir en la parte cualitativa para levantar los estándares de los profesores, la calidad de lo que entregan, la capacitación de los estudiantes para que estén más sintonizados con las necesidades del mercado de trabajo. De igual manera la atención temprana de la niñez, esos primeros 30 meses de alimentación y estimulación son vitales para que un niño pueda ir sin limitaciones a la escuela.
— ¿Cuáles deberían ser las prioridades ahora en la región?
— Continuar trabajando en las reformas estructurales que nos faltan: fiscal, previsionales, educación y todo aquello que contribuye a aumentar las tasas de productividad. Y está el reto de profundizar mucho más la integración económica dentro de nuestros países; ahí hay un espacio importante, especialmente para las economías más pequeñas.
— También apostar por el sector privado, agrícola, la pequeña empresa...
— Coincido plenamente. Y en Bolivia el desarrollo de las microfinanzas es el de mayor éxito en la región y muchos tienen que aprender. Hay un sector empresarial, aunque informal, pero muy vigoroso donde se genera la mayor cantidad de empleo. Hay que mejorar y formalizar ese tipo de empresas, es un poco el trabajo que se hace a través de las entidades de microfinanzas. Hay que entender cada vez más que el sector privado también es un camino y contribuye al desarrollo.
— ¿Se incluirá la construcción de fibra óptica en los proyectos de infraestructura del BID?
— Estamos en un proyecto en Bolivia, donde tienen los más altos costos de acceso y las más bajas velocidades y penetración. En 2014 llevaremos adelante un proyecto con 40 millones de dólares para dar acceso a banda ancha, ojalá a mayor velocidad y a menor costo.
— ¿Cómo va la relación del BID con Bolivia en el corto plazo?
— Tenemos una cifra récord histórica de desembolsos. Este año serán 250 millones de dólares, el entrante unos 330 millones.

Perfil
Nombre: Luis Alberto Moreno
Profesión: Economista
Cargo: Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
Experto en temas de desarrollo
Nació en Philadelphia, pues entonces su padre estudiaba Medicina en Estados Unidos. Su formación básica y el bachillerato los realizó en Colombia. Obtuvo títulos de licenciatura en Administración de Empresas y Economía de la Florida Atlantic University (1975) y un MBA de la Escuela Americana de Graduados de Administración Internacional en la Universidad de Thunderbird (1977). “Mi primer trabajo fue en el establo de un hipódromo, hice parqueo de carros y muchos más. Después de salir de la universidad trabajé en una compañía que importaba vehículos y camiones”. Recibió premios. Fue ministro y diplomático colombiano. Preside el BID por dos gestiones consecutivas.

Svetlana Salvatierra. Publicado en El Financiero, 18 agosto 2013

2.9.13

Sostenibilidad de la quinua real necesita de las llamas

“Los suelos están cansados”, decían los abuelos y aplicaban sus saberes para recuperar la tierra árida. Hoy, las investigaciones científicas coinciden y alertan sobre la necesidad de cuidar la relación de las llamas con la quinua real para la sostenibilidad y seguridad alimentaria.
¿Por qué es irreemplazable esa relación? El estiércol de la llama aporta al suelo en la generación de nitrógeno, un elemento clave para una buena producción de quinua. Sin embargo, el boom económico provoca la disminución de estos camélidos.
En Potosí se realizó un Conversatorio sobre el Complejo Quinua-Camélidos con apoyo del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), la Universidad Autónoma Tomás Frías y otras instituciones. Allí, Freddy Villagómez, de Cipca, advirtió que la quinua puede convertirse en monocultivo, dejar la práctica del cultivo orgánico y ser un agronegocio más en el mundo, afectando a la economía campesina.
Félix Mamani, doctor en Agronomía, docente e investigador de la UMSA, explicó que el estiércol de la llama ayuda a mejorar las condiciones físicas, químicas y biológicas del suelo, es fuente de materia orgánica, fitohormonas e influye en la capacidad productiva del suelo. Sin embargo, cuestionó que se debe investigar más sobre la composición de las arcillas donde se cultiva quinua real.
En ese rumbo, David Soraide, de Fautapo, indicó que hay estudios preliminares que presumen que la presencia de la bacteria Azospirillum en suelos cultivados con quinua real permiten la fijación biológica del nitrógeno atmosférico, para construir material proteico celular de la planta. 
Cesin Curi, del Centro de Producción de Tecnología Sostenible (CPTS), sostuvo que si la agenda estatal plantea 1 millón de toneladas anuales en 2025, se requiere habilitar y hacer un manejo sostenible de 2 millones de hectáreas de tierras áridas, no tradicionales, actualmente sin uso y en franco proceso de erosión natural. Eso también implicará invertir en diseño y construcción de máquinas adecuadas y modelos de negocio que respeten a la tierra y comunidades.
Para Jesús Cárdenas, ingeniero agrónomo e investigador a tiempo completo de la Universidad Técnica de Oruro, es imprescindible una ley de suelos y que las cartas orgánicas incluyan la “degradación de suelos”.
Hoy, las normas comunales no se cumplen ni interesan al productor, que sólo va a sembrar y cosechar, y no vive en la comunidad. En el altiplano sur viven 5.978 productores.

Los camélidos generan negocios en áreas rurales

La carne de llama es importante en la cadena alimenticia, así como su lana y cuero que hoy son revalorados en pequeños emprendimientos que permiten obtener ingresos a familias campesinas.
Dan opción al campesino que no tiene acceso ni a las telecomunicaciones
Artesanías y prendas de vestir son los productos más conocidos hechos con lana de llama. Sin embargo, su carne va ganando reconocimiento en la cocina y su cuero en la producción de zapatos.
La llama no sólo es importante en la sostenibilidad del cultivo de la quinua real, también en la economía campesina porque ofrece alternativas de negocios y de recuperación de su crianza. Una pequeña oferta se presentó en la VII Feria Nacional de Camélidos que se efectuó del 15 al 18 de agosto en el estadio Víctor Agustín Ugarte de la ciudad de Potosí. La parrillada de carne de llama y los chorizos fueron los más demandados a la hora de almorzar.
Salustiano Flores, uno de los expositores de San Andrés de Machaca, provincia paceña donde fabrican zapatos con cuero de llama, detalla que compran el cuero en Alto Lima y “como es suavito y de calidad, le ponemos una buena planta y le gusta a la gente en las provincias. Allí vendemos”. Sus precios son baratos.
Las artesanías en cambio son un poco más caras porque las mujeres tienen que hilar, teñir y tejer. Paulina Tulaba Mendoza detalla que “una bolsita cuesta harto. Un día tejemos poquito y andamos en el campo con la llama y la oveja. El hilado toma unos tres días”. Sus diseños son “ideas propias”, enfatiza, pero también asiste a las capacitaciones que llegan de La Paz y Oruro.
Ella, como Romualda Camiño, que sólo habla quechua, viven en Belén de Urmiri, provincia potosina, y forman parte de una asociación de 50 mujeres que se dedican a tejer mantas, bolsas y otras artesanías con lana de llama y alpaca. Dejan su producción en Molino. “A un padre de Bélgica y cada vez vamos a recoger”, aclara Tulaba. Ambas reclaman, como muchos productores de artesanías, que vendieron poco en la feria.
Y eso que rebajaron sus precios, pero no mucho porque saben que su trabajo tiene valor. Una bolsa de lana de llama valía Bs 80 y un estuche de celular Bs 20.“Queremos vender en otros lugares”, manifiesta Tulaba. Así como lo logró Petrona Díaz, de la comunidad Papachacra (frontera con Argentina), en la provincia tarijeña Avilés. Es parte de la Asociación de Artesanos y Artesanas de Tajzara (unas 600 personas), que hace décadas exportan. “Vendía en Tarija, pero ya he vuelto a mi pago porque hace mucho frío”.
El proyecto de Apoyo a la Valorización de la Economía Campesina de Camélidos (VALE) alienta varias iniciativas en el país como las de las asociaciones de Felicidad Choque, que es de Charaña, o Sonia Yavi, de Corque, en Oruro.

Artes Gráficas Sagitario inaugura una moderna imprenta en La Paz

Para Juan Carlos Zamorano fueron eternos los cuatro años, siete meses y dos días en que se construyó la infraestructura que hoy alberga las oficinas y la planta con los nuevos equipos de impresión en La Paz.
Hace 26 años, Juan Carlos Zamorano iniciaba su actividad en un pequeño garaje con una MultiLit; hoy su empresa, Artes Gráficas Sagitario, ocupa casi un manzano, en Cotahuma, con moderna infraestructura y equipos de impresión de última tecnología.
“Recién caí en cuenta de la cantidad de tiempo que nos tomó este proyecto: cuatro años, siete meses y dos días. Fueron eternos”, expresó Zamorano, gerente general y propietario de la imprenta más grande del país, en la inauguración de la nueva planta en la zona de Cotahuma de La Paz.
“Cuando empezamos el sueño en 2009 queríamos estar en este lugar el 2011. Pasó un poco más de tiempo y atrás quedaron esos lunes que los albañiles no venían a trabajar, esos días de lluvia que impedían vaciar el cemento, la falta de materiales de construcción y esas oficinas ruidosas que durante un tiempo estuvieron en plena planta”, recordó Zamorano.
Antes del cambio, la imprenta estaba ubicada en San Pedro, por la calle Almirante Grau. Más de una década en ese lugar les permitió atender a miles de clientes del sector público y privado. Ganó la licitación para imprimir las boletas para elecciones generales y atendió pedidos de impresión de diversos materiales del exterior del país.
La innovación en tecnología y formación de su equipo de trabajo son las claves del crecimiento de la imprenta Sagitario. Así lo destacó el representante de Heidelberg en Chile, de la empresa Hagraf, Alfredo Gethart.
“Cuando partiste con esa pequeña MultiLit, un equipo muy reducido, como decir que jugaron con una pelota de trapo. Fueron pasando los años y 26 años después tienes un edificio con máquinas de alta calidad,  precisión, innovación y modernas, que eran tu meta y ahora están marcando una guía en el mundo gráfico con una imprenta a nivel mundial. Y además cuentas con un equipo de 180 personas trabajando contigo”, celebró Gethart. Y le regaló una pelota de fútbol deseándoles más éxitos: “el equipo ya no es de barrio, sino para jugar una copa mundial”.
Representantes de empresas de equipos y insumos de la imprenta reconocida en Latinoamérica estuvieron presentes en el evento de inauguración. Llegaron de Chile, Argentina, Brasil y Perú para compartir con más de un centenar de invitados de empresas privadas y también públicas.
“Somos una industria gráfica modelo para Bolivia y el continente. No sólo tenemos instalaciones cómodas, lo importante es la tecnología”, aseguró Zamorano. La inversión es millonaria, pero no se mencionó el monto.
“Esto nos permite situarnos como referentes de modernidad en Sudamérica; pero esta tecnología no serviría de nada si no tuviéramos el capital humano”, enfatizó y agradeció al personal.
La imprenta tiene oficinas en Cochabamba, Santa Cruz y pronto estará presente en otras ciudades del país. Para Juan Carlos Zamorano Somoza, hijo, que asumió la responsabilidad de continuar la empresa familiar desde hace varios años atrás y se especializó en el rubro, ratificó que es importante “seguir trabajando juntos para la comunidad”.
Representantes de AGFA, Ferrostal y otras empresas internacionales, además de la Subalcaldía de Cotahuma destacaron el espíritu emprendedor y su pasión por las artes gráficas. Según Fundempresa Sagitario está en el directorio de empresas que tienen actualizada su cuenta con Licencia de Funcionamiento para continuar dando sus servicios.



Svetlana Salvatierra. Publicado en El Financiero, 1 septiembre 2013.
 

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